El diputado nacional del PRO Federico Pinedo confirmó que los emisarios de su bloque mantienen gestiones de último momento con otras bancadas de la oposición, como el Peronismo Federal, para presentar un proyecto único y alternativo al del oficialismo sobre la reforma financiera.
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"Nosotros estamos haciendo un trabajo muy grande, muy importante porque vimos un proyecto de ley del diputado Carlos Heller que nos pareció muy malo eso de pretender distribuir el crédito por decreto", dijo Pinedo al ratificar que en breve entregarán en la mesa de entradas de la Cámara baja un plan propio. "Todavía no está presentado porque estamos buscando acuerdo con otros bloques, un proyecto de entidades financieras integral", agregó.
En la Comisión de Hacienda y Finanzas ya se presentaron dos que comenzarán a debatirse este martes: el oficialista Carlos Heller y el de Gerardo Millman, de GEN. El del PRO sería el tercero.
La propuesta del titular del Banco Credicop, denominada Ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social, apunta a poner límites a los bancos para forzar el crédito hacia las pymes con un marco controlado de tasas y al mismo tiempo fijar condiciones para el establecimiento de nuevas sucursales de acuerdo con el ámbito geográfico, sobre todo para los bancos de capital extranjero. El punto más resistido en la oposición es el que declara a la actividad financiera "como un servicio público, a partir de necesidades de los usuarios y no de los bancos", según explicó el propio Heller. Ese título le abre la puerta al Estado para ejercer la regulación total del sector.
El proyecto del kirchnerismo también obliga a cada entidad a abrir una oficina de atención al usuario de servicios financieros y crea la defensoría del usuario en el Banco Central, donde se denunciarán faltas y abusos. Las tasas máximas promedio ponderada para préstamos personal y para pymes de hasta $ 100.000 no pueden superar el 5%.
El proyecto de Millman también incorpora el incentivo a prestar a las pymes, pero incluye además una lista de derechos de los clientes bancarios, un nuevo sistema de fomento del ahorro y la promoción de los microcréditos.
Según relató Pinedo en declaraciones radiales, el del PRO "contemplará desde mecanismos que permitan ahorrar sin que la gente ve esfumado su capital por la inflación, hasta mecanismos de coordinación de políticas financieras con el Banco Central y el Ministerio de Economía, y mecanismos de control de los riesgos de todo el sistema mediante diversas formas de intervención, de autorregulación de los bancos".
Pinedo destacó la quita de comisiones a la cuenta sueldos impulsada desde el Gobierno -"me parece bien", dijo- como un puntapié inicial, pero remarcó que se están "consolidando un montón de iniciativas que va a permitir que todo el mundo opere a través del sistema bancario y eso va a generar un blanqueo importante".
Para el titular del bloque macrista hay que "empezar a pensar" para adelante. "Si en los próximos 10 años si tenemos como objetivo nacional erradicar la pobreza, también tenemos que tener como objetivo nacional blanquear la economía". Según su visión, el "blanqueo" consiste en bajar los impuestos a nivel que "todos puedan pagarlos" y enviar las "operaciones de la economía" al circuito bancario, que es el que permite mayor control de las actividades.
El pre-proyecto de Pinedo busca la bancarización total de la población de la Argentina en dos años, que tiende al fin del uso del dinero en efectivo. "Estamos tratando de fomentar la bancarización por medio del pago electrónico de sueldos, de impuestos, de servicios públicos, cuentas de débitos que tengan beneficios fiscales en forma generalizada", detalló.
Como reveló Ámbito Financiero, en su plan de 150 artículos también se incluye la regulación del riesgo operacional y modificaciones al control de lavado de dinero según las normas internacionales exigidas. Así, los bancos deberán procesar puertas adentro los datos de un cliente sospechoso antes de dar intervención a la UIF.
En línea con las otras iniciativas, reconoce derechos de usuarios, crea la figura del defensor del pueblo ante los bancos e instaura un tribunal especial para resolver litigios.
Aunque está confiado que la reforma de las entidades financieras es necesaria, Pinedo no imagina como un hecho aislado. "Todo eso tiene que estar acompañado de una reforma impositiva, porque con la cantidad de impuesto distorsivos que existen en la actualidad es muy difícil que la economía se blanquee. Si todos pagaran se podría cobrar la mitad de los impuestos", concluyó.