12 de agosto 2004 - 00:00

El Senado aprobó la creación de ENARSA

El Senado aprobó ayer la creación de la empresa estatal de energía, ENARSA, con el apoyo de peronistas y radicales -en la votación en general-, pero estos últimos protestaron por la indefinición de funciones de la empresa que pueden terminar superponiéndose con el Estado y presentaron un dictamen propio. La oposición también criticó la falta de control sobre la nueva empresa que, acusan, quedará fuera del alcance de la Ley de Administración Financiera del Estado. El tema seguirá en discusión, promete la UCR, cuando el proyecto se debata en Diputados. Otros senadores, como Ricardo Gómez Diez y Rodolfo Terragno, directamente cuestionaron la política energética del gobierno y la falta de inversiones de riesgo en el sector y votaron en contra de la ley.

Los senadores confirmaron ayer los postulados del proyecto del Ejecutivo: ENARSA tendrá por objeto llevar a cabo, por sí o por terceros, la exploración y explotación de yacimientos líquidos o gaseosos, el transporte, el almacenaje, la distribución y la comercialización de estos productos, una multiplicidad de actividades que también fue atacada por el radicalismo por violar el marco regulatorio del sector.

La empresa «tendrá la titularidad de los permisos de exploración y de las concesiones de explotación sobre la totalidad de las áreas marítimas nacionales que no se encuentren sujetas a permisos o concesiones vigentes». Agrega el proyecto que podrá operar en cualquier segmento de la cadena de valor de los bienes energéticos en forma integrada o independiente a través de unidades de negocios específicas; y en su actividad propenderá a promover la innovación tecnológica.

En la misma sesión, poco antes, el Senado aprobó el acta acuerdo firmada entre el gobierno y Aguas Argentinas, tal como se consagró en el dictamen de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las facultades extraordinarias otorgadas al Poder Ejecutivo. Pese a algunas diferencias internas, el bloque justicialista se encolumnó detrás del proyecto y ganó la votación por 35 a 18. En contra lo hicieron el radicalismo y senadores de partidos provinciales. La votación se hizo contrarreloj ya que hoy a las cero hora vencía el plazo de 60 días establecido en la Ley de Emergencia Pública entre la firma de ese tipo de acuerdos con las privatizadas y la ratificación del Congreso. De no votarse, de todas formas, el convenio con Aguas Argentinas quedará ratificado automáticamente, lo que se conoce como «sanción ficta».

Defensa

Cristina Kirchner fue la encargada de defender la aprobación del dictamen. Señaló que «la situación no es fácil»: hubo muchos embates, incluso internos, y hasta institucionales, para que aumentáramos las tarifas». Y atacó también la oposición de Mabel Müller -la senadora más duhaldista de la Cámara- cuando recordó que durante la presidencia de Eduardo Duhalde «se aumentaron las tarifas», aunque después este incremento fue suspendido por la Justicia.

Esta aprobación, que debe completarse en la Cámara baja, permitirá al gobierno tener el primer respaldo del Congreso a los procesos de renegociación de las concesiones con las empresas privatizadas.

En nombre del radicalismo, el presidente de la Comisión Bicameral, el mendocino
Ernesto Sanz, explicó que su bloque rechazó el acuerdo porque el gobierno lo hizo como «salvataje a una empresa de servicios públicos en default». Finalizado el trámite, los senadores votaron también la autorización para que el proyecto fuera girado de inmediato a Diputados, que tenía previsto tratarlo antes de la medianoche, momento en que vence el plazo mencionado. Los diputados, de todas formas, discutieron hasta último momento entre dejar funcionar el mecanismo de la «sanción ficta» y no involucrarse en la aprobación del acuerdo o someterlo a votación.

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