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27 de mayo 2008 - 00:00

Eludió la Presidente de nuevo hablar del tema en ceremonia pública

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Evitó la Presidente referirse directamente a la crisis con el campo, ayer, en un discurso que dio en el Salón Sur de Casa de Gobierno.
A pesar de la expectativa que se creó en torno al discurso de Cristina de Kirchner en el acto de ayer con el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, en el Salón Sur de la Casa de Gobierno, la Presidente hizo apenas una elíptica referencia a la puja con el agro. «Uno ve cómo se comportan otras sociedades desarrolladas, cómo aúnan esfuerzos, cómo muchas veces ante la adversidad, de esa adversidad hacen, entonces, una virtud y pueden construir un país y una sociedad mejor. Creo que ese es el ejemplo que nos trajo a nosotros la generación de mayo y que todos, en la medida y en el lugar en que nos toque cumplir funciones, debemos ejercitar sin claudicaciones, sin enojarnos, sin agresiones, sin calificaciones, sin adjetivaciones». Un reproche que el gobierno quiso que se interpretase como un llamado al campo a moderar sus expresiones, pero pudo entenderse también como un amague de autocrítica del propio gobierno.

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Luego y sin mencionarlo, le respondió al titular de FAA, Eduardo Buzzi, quien acusó al gobierno de no contribuir a la «felicidad del pueblo argentino» cuando señaló «la solidaridad siempre es mucho más fácil repetirla que decirla, sobre todo, cuando la solidaridad es a partir del propio bolsillo para con el resto de los que no tienen».

En esta línea, durante la mañana de ayer, tanto el jefe de Gabinete como el ministro de Justicia rescataron el discurso del titular de la Sociedad Rural, Luciano Miguens. Es más, Aníbal Fernández rescató «el comportamiento ejemplar» de Miguens. Alberto Fernández, por su lado, sostuvo que el titular de SRA «tuvo la prudencia de no escaparse de un mensaje escrito, porque la multitud muchas veces a uno lo va llevando a estos lugares» (en contraposición a que el resto de las alocuciones fueron «agresivas y vehementes»).

  • Heridos

  • El gobierno nacional esperaba, como expresó Alberto Fernández, que en el acto del domingo se iban «a reivindicar sus posiciones, pero en otro tono, con otro perfil».

    La frase de esos discursos en Rosario que más hirió a los Kirchner fue la de Buzzi, cuando aseguró: «El gobierno de los Kirchner es un obstáculo» para que el desarrollo económico del país «sea posible».

    El jefe de Gabinete consideró que el domingo el agro pudo «tener una muy buena oportunidad, pero lamentablemente con ese tipo de discursos altisonantes, agresivos y vehementes, lo que logran es impedir el diálogo»; para el gobierno el que impidió que comiencen las reuniones fue el campo. «Ayer (por el domingo) rompieron el diálogo, con todas sus amenazas e imposiciones», explicó el jefe de Gabinete.

  • Lectura

    En la lectura de los Kirchner, este tipo de cuestionamiento es prácticamente « anticonstitucional y golpista». El gobierno se siente forzado a decir que no tolera que le fijen plazos o condiciones como lo hizo el dirigente agropecuario Alfredo de Angeli cuando amenazó: «Si mañana (por el lunes) no hay solución, el martes (por hoy) empiezan las acciones».

    Ayer el gobierno, al suspender la reunión con la llamada Comisión de Enlace de entidades del campo, hizo saber a través de sus voceros que la única posibilidad de retomar el diálogo con el campo es que el sector ruralista deponga las acciones de lucha y baje el tono de sus críticas. Sólo así estarían dispuestos a sentarse a discutir tanto la propuesta oficial como la presentada por las entidades agropecuarias.

    El pliego del acuerdo es el que ya se conoce: un conjunto con las entidades agropecuarias para hacer mejorar la implementación de medidas ya anunciadas y en ejecución como es el caso de las compensaciones a los pequeños productores.

    Respecto del punto más crítico, que es el tema de las retenciones, desde el oficialismo ya se flexibilizó la postura de fijar una imposición tributaria del orden de 50% en caso de que el precio de la soja supere los u$s 600. La propuesta oficial contempla otros ítems tales como:

  • Establecer una política integral de insumos que morigere el efecto del alza internacional en el mercado de agroquímicos y fertilizantes.

  • Disminuir los costos de transacción.

  • Políticas de más largo plazo, como mejoras en infraestructura.

  • Promover el agregado de valor y el desarrollo de nuevos productos.

  • Continuar con las compensaciones a los pequeños y medianos productores.

  • Continuar con las autorizaciones de exportaciones de carnes.

  • Crear una mesa de análisis y monitoreo de políticas para el sector.

  • Desarrollo regional armónico, entre otros temas.

    El gobierno se tomará su tiempo para evaluar los dichos de la Comisión de Enlace. Si pasan el examen, comenzarían las reuniones técnicas para destrabar los puntos de conflicto. En caso contrario, la propuesta oficial podría ser anunciada unilateralmente.
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