A partir de hoy, los ahorristas atrapados en el «corralito» podrán optar por mantener sus depósitos reprogramados o aceptar alguno de los bonos que les ofrece el Estado. Como es el primer día -la reglamentación del canje fue dada a conocer el viernes a última hora-, no se espera una presencia masiva de clientes en las sucursales. Además, quienes elijan conservar sus plazos fijos reprogramados no deberán hacer nada: se entiende que si no optan por el bono en forma explícita, mantienen su depósito. Pero tanto el gobierno como las entidades aspiran a una masiva opción a favor de los bonos. De hecho, en Economía se maneja una hipótesis de al menos 40% de canje, a pesar de que algunas encuestas privadas indican que la realidad rondaría la mitad de esa cifra. Por eso, los bancos volverán a poner en marcha sus mecanismos de marketing para convencer a sus clientes de las bondades del bono. Es de esperar que en las próximas semanas surjan incentivos para los ahorristas.