27 de mayo 2004 - 00:00

Empresas abandonan Rio por violencia

Rio de Janeiro (Reuters) -La violencia que azota a Rio de Janeiro está afectando a las compañías, además de a las personas, al obligar a algunas grandes empresas a cerrar sus oficinas y trasladarse a otras partes de Brasil. «Las únicas empresas que realmente no piensan en dejar la ciudad son las que actúan en el sector del petróleo, pues no pueden llevarse los yacimientos de Campos», dijo Vagner D'Angelo, director de seguridad de la consultora de riesgo Kroll. «La idea es dejar la ciudad porque la situación está complicada.» Agregó que tiene estudios pedidos por cuatro grandes compañías que analizan la posibilidad de dejar Rio a raíz de la violencia.

Según la policía del estado de Rio de Janeiro, la mayoría de las empresas localizadas en la periferia norte de la ciudad fue blanco de al menos un asalto o de una tentativa de hurto.
Así, la Cía. Siderúrgica Nacional, una de las mayores fabricantes de acero del país, justificó el traslado de su sede central a San Pablo en que su nuevo propietario tiene su base en esa ciudad, pero algunos de sus empleados dicen que la violencia en Rio también fue un motivo importante. Las tasas de asesinatos de más de 40 por cada 100.000 habitantes en los últimos años colocó a Rio entre los lugares más peligrosos del mundo, junto a la colombiana Cali y la sudafricana Johannesburgo. Aunque las tasas de violencia son casi tan altas en San Pablo como en Rio, las favelas de la capital financiera de Brasil están en general más alejadas de las grandes vías y los barrios de clase media que en Rio de Janeiro. «No cualquiera soporta trabajar aquí», dijo Sandra Lourenco, empleada de la fábrica de electrodomésticos FAET, que está rodeada por varias favelas. Con frecuencia, la planta de FAET y otras empresas del área son obligadas cumplir un «toque de queda» u orden de cerrar dada por los narcotraficantes, como duelo por la muerte de un jefe o cuando se prevén choques con la policía o bandas rivales. «Cuando mandan cerrar nosotros cerramos... no importa la hora en que ocurre», dijo. En el último año, la empresa se vio obligada a aumentar los gastos en seguridad en al menos 20% y está contratando vecinos de las comunidades vecinas para mejorar la relación con el morro. Según D'Angelo, ése es el promedio de aumentos anuales de gastos en seguridad de las compañías y es el doble de la media de Brasil. «Las empresas de Rio, que hasta hace poco tiempo no invertían en seguridad, están creando departamentos y gerencias de seguridad propios, síntoma de que hay una gran preocupación», agregó. La compañía estadounidense de servicios petroleros Halliburton creó un canal de comunicación online para informar a sus funcionarios sobre cómo protegerse de la violencia en Rio. «Es común que recibamos orientaciones por e-mail sobre lo que está pasando en la ciudad. Si hay un tiroteo en la Linha Vermelha, en la Linha Amarela o en la Avenida Brasil se nos avisa y orienta para evitar esas autopistas», dijo un ingeniero que trabaja en la empresa, quien pidió no ser identificado. Para quienes permanecen en Rio, especialmente en las áreas de alto riesgo en torno a las favelas con más violencia de narcotraficantes, la salida es invertir más en seguridad y en la protección de sus empleados, enviándolos a casa antes del anochecer. Entre 1998 y 2003, los robos crecieron 113%.

Dejá tu comentario

Te puede interesar