El Producto Bruto Interno (PBI) argentino bajó 10,9% en 2002, la mayor caída anual que se registra desde comienzos del siglo pasado. A su vez, la inversión se retrajo 36,1% y el consumo doméstico, que es el principal motor de crecimiento de la economía local, bajó 14,4%.
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Esto fue confirmado ayer por el Ministerio de Economía. Sin embargo, el gobierno encontró el argumento para mencionar un costado alentador: la caída se ubicó muy por debajo de 16% que había pronosticado buena parte de los economistas del sector privado cuando comenzó el caos cambiario y financiero. Pero cifras más o cifras menos, los ingresos de los argentinos quedaron en niveles más parecidos a los de comienzos de los '90, perdiéndose prácticamente todo el crecimiento que se logró durante la convertibilidad.
A precios constantes de 1993, el producto final generado dentro del país el año pasado se ubicó en $ 235.121 millones, significando una pérdida de $ 28.876 millones desde fines de 2001 y de $ 53.002 millones si se toma como referencia 1998, el último año que la economía creció y cuando la Argentina alcanzó su pico máximo de producción anual. Si se computa el impacto de la inflación, y se toma el producto a precios corrientes, el nivel de PBI salta a $ 313.069 millones. Así, durante 2002, el producto corriente en dólares (tomando un dólar promedio de $ 3) se redujo a sólo u$s 104.046 millones, y cayó 60% en el año. En tanto el PBI por habitante quedó en tan sólo u$s 2.874. La caída en la actividad no fue mayor, ya que en el cuarto trimestre del año, el nivel de deterioro económico se frenó y el de caída interanual quedó en sólo 3,6%. Si la comparación se realiza contra el trimestre anterior, se registra un crecimiento de 0,8% en términos desestacionalizados. Los datos de la inversión son aun más dramáticos: el año pasado sólo se invirtió el equivalente a precios de 1993 de $ 26.663 millones, esto significa unos $ 15.000 millones de inversión menos que en 2001 y $ 34.118 millones menos que el monto invertido en 1998. Así, la inversión por persona el año pasado quedó en 734 pesos o tan sólo 244 dólares. Para tener una idea, en 1998 la inversión per cápita en dólares se ubicó en u$s 1.700, en tanto a comienzos de los '90, antes del proceso de privatizaciones y la convertibilidad, esa cifra era de u$s 700. Los productores de bienes fueron los que más acusaron el impacto de la recesión. La actividad en este sector se contrajo 11,4% mientras que en los sectores productores de servicios esa caída fue de 9,2%.
De los $ 313.039 millones de valor agregado generado el año pasado, $ 193.266 millones se explican por el consumo privado, $ 38.245 millones por consumo público, $ 37.543 millones por inversión bruta interna fija y $ 86.688 millones por exportaciones de bienes y servicios.
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