El sistema energético siguió operando al límite ayer con altas temperaturas. Pinamar fue víctima de un apagón que afectó a 75% de los hogares. La situación es tan delicada que puede repetirse en cualquier punto del país y en cualquier momento. Por lo menos hasta marzo no habrá cambios, y sólo por temperaturas menos extremas. Pero en invierno volverá la amenaza de cortes con el gas entrando en escena. Pareciera que empresas y familias en la Argentina deberán acostumbrarse a cortes, apagones y restricciones en luz, gas y agua por varios años. Es que no hay medidas de fondo para erradicar la cuestión. De corto plazo, el gobierno se concentra en un plan de canje de lámparas en hogares que comenzará en el municipio de Tigre esta semana. De poco servirán, si se repiten cortes como los que afectaron ya a medio país.
A las 22 de ayer, la demanda de energía eléctrica tocó un pico de 17.533 megavatios y seguía en ascenso, muy cerca de los 18.300 megavatios que el sistema de generación puede despachar, aunque con algún riesgo de colapso, y de los 19.000 que teóricamente están disponibles.
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La alta sensación térmica de 35° que se registraba a esa hora en el área metropolitana, permite especular además que la demanda se mantendría en niveles límites durante varias horas de la noche.
Como el pronóstico meteorológico anuncia más calor para hoy, se entiende que el gobiernose vería obligado a tomar alguna medida de intervención sobre la demanda en las próximas horas, además de los llamados telefónicos a supermercados, shopping y grandes industrias para que bajen el consumo.
El comportamiento de la demanda, según los datos de Cammesa, mostró ayer un pico a las 16 de 17.356 megavatios, y a partir de ese momento un suave descenso, de manera que a las 21, el consumo se ubicó en 15.443 megavatios.
Parte de esa caída puede atribuirse al efecto de la salida de los trabajos administrativos y bancarios, pero es difícil creer que pueda sostenerseel descenso hasta las 21, si no medió algún tipo de restricción no formal (a través del pedido) a grandes usuarios no residenciales.
Perspectiva
De esta forma, y con muchos usuarios fuerade Capital y Gran Buenos Aires por las vacaciones, el sistema opera al límite, sobre todo por el ascenso de la demanda residencial, lo que permite prever que a fines de febrero y durante marzo, la situación puede complicarse seriamente, anticipando la crisis que ya se considera segura para el invierno.
Desde el punto de vista de los cortes de luz, en el área metropolitana no hubo ayer mayores sobresaltos, aunque hubo más interrupciones de luz que un día de temperatura media.
El problema se acentuará, sin embargo, en los próximos días, por el efecto acumulativo sobre las instalaciones del alto consumo y de temperaturas muy altas, sobre todo con mínimas elevadas que no darán respiro a los cables hasta el jueves incluido.
Las interrupciones del servicio continúan asimismo en el interior, donde ayer los cortes más importantes se registraron en Pinamar, Corrientes y Santa fe.
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