8 de febrero 2002 - 00:00

En operaciones marginales el dólar subió ayer a $ 2,30

El dólar en el mercado paralelo cerró ayer en 2,30 pesos, lo que representa una suba de 9,5 por ciento. Contra cheque, el billete se operó al final de la jornada en 2,65 pesos (+17,7%). Sin embargo el costo, en términos de tasa de interés, de retirar fondos del «corralito» a cambio de dólares billete bajó de 12% a 10%. Mientras tanto, el gobierno sigue negociando con los exportadores ante la virtual apertura del mercado libre el próximo lunes.

El dólar en los «arbolitos» de la City porteña ayer cotizó en alza empujado por las expectativas y temores a lo que pueda ocurrir el lunes tras la reanudación de las actividades cambiarias. La divisa estadounidense se negoció entre $ 2,25 y $ 2,30 ante la demanda de pequeños y medianos ahorristas.

Si la compra se efectuaba contra entrega de cheque el valor del dólar subía hasta $ 2,65, ya que se trata de dinero inmovilizado en el «corralito» financiero, mientras que la divisa a futuro, más precisamente a un mes de plazo, cerró a $ 2,70.

La pasividad que exhibían los frentes de casas de cambio y bancos contrastó con la intensa actividad que se desarrolló puertas adentro, donde los operadores estuvieron ajustando detalles para el lunes, que se prevé será un día, al menos, complicado.

Las estimaciones que manejan los cambistas de la City porteña dan cuenta de un dólar entre $ 2,20 y $ 2,30 para la próxima semana. Sin embargo, destacan que una serie de factores como la letra chica de la operatoria en casas de cambio (registros que se le solicitará a los clientes, cupos de venta, etc.) o la política de intervención del Banco Central podría arrojar por la borda cualquier estimación previa. Por eso recomiendan no apresurarse a sacar conclusiones y monitorear de cerca la evolución de la divisa estadounidense los primeros tres o cuatro días.

Precisamente, entre las casas de cambio y entidades financieras existe cierto malestar por la nueva reglamentación que obliga a registrar a cada comprador de dólares. Aducen que ello fomentará un mercado paralelo por el que se cursarán las operaciones de quienes no estén en línea con los distintos organismos reguladores, pero que también se volcarán allí una gran cantidad de ahorristas que no estén dispuestos a realizar largas colas o completar engorrosos registros.

Lo cierto es que nadie duda de que la liberalización del tope a las extracciones de los sueldos al unísono con la reanudación del mercado cambiario, es una carta que podría hacerle jugar una mala pasada al gobierno. Pero lo que más preocupa es la desconfianza que las sucesivas medidas económicas no lograron disipar entre los ahorristas y que podría ser el verdadero motor de una escalada de la divisa estadounidense.

Pero también existen una serie de factores que podrían presionar a la baja al dólar, ya que a la prohibición del giro de dividendos y remesas al exterior se le sumarían las operaciones pendientes de liquidación de los exportadores. Se estiman que actualmente hay entre u$s 1.000 y u$s 1.500 millones en operaciones pendientes entre los exportadores, que podría volcarse rápidamente al mercado amortiguando una eventual suba del billete verde.

Paños fríos

En el gobierno intentan poner paños fríos a la situación asegurando que cuentan con las reservas necesarias para intervenir las veces que sea necesario. Según cálculos oficiales a los u$s 14.000 millones en poder del Banco Central se le sumarían u$s 12.000 millones (a razón de u$s 1.000 millones por mes) derivados del «positivo» efecto (aunque sea más por caída de importaciones que aumento de exportaciones) de la devaluación sobre el saldo de la balanza comercial.

Tanto ayer como hoy los técnicos del Central dedicarán gran parte del día a planificar la estrategia de intervención en el mercado de divisas. En principio una de las modalidades que contaría con mayor consenso sería la de no intervenir inmediatamente ante la primera suba del dólar y dejar pasar un día o dos. Luego sí, descargar munición pesada para demostrar que la autoridad monetaria no está dispuesta a dejar escapar la divisa.

Por otra parte, ayer la Bolsa finalizó con una baja de 2,60% en medio de una toma de ganancias tras las subas de las últimas jornadas. La tendencia bajista no logró ser contrarrestada por las compras de varios operadores que ven en las acciones uno de los mejores refugios ante una mayor devaluación del tipo de cambio. Sin embargo, en el recinto bursátil todos coinciden en que hasta que no se reanude la actividad cambiaria y se observe la evolución del dólar no se podrán sacar conclusiones sólidas sobre la tendencia del mercado.

En rigor, el dólar implícito (que se calcula dividiendo en valor de la acción en el mercado local sobre su cotización bajo la forma de ADR en Nueva York) demuestra que el mercado está en línea con los valores que se manejan en la plaza cambiaria. Este coeficiente en papeles líderes como Pérez Companc, Telecom o Banco Galicia oscilaba ayer entre u$s 2,50 y u$s 2,80, valores similares a lo que paga por dólar contra entrega de cheque, y no por dólar contra efectivo, ya que las compras se hacen con transferencias entre cuentas dentro del cerrojo bancario. Además, estos precios incluyen alrededor de 3% que se cobra en concepto de transferencias y comisiones bursátiles.

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