Es feriado bancario en Uruguay y habría un "corralito" reducido
El embajador uruguayo en la Argentina, Alberto Volonté, desestimó que se vaya a poner un "corralito" a los depósitos, después del feriado bancario. "No vamos a aplicar el 'corralito' en ninguna circunstancia. Lo que puede ocurrir es que caigan uno o dos bancos."
-
Melconian cuestionó las declaraciones de Caputo y apuntó contra el plan económico del Gobierno
-
La UCA reconoció que la pobreza bajó pero advierte por un "un problema de realismo de esas mediciones"
Las reservas del Banco Central del Uruguay (BCU) siguieron su derrumbe para situarse al lunes en el crítico nivel de u$s 655 millones, una pérdida de 9,6% (70 millones) respecto de los 725 millones del viernes. A este ritmo de caída, al Uruguay le quedaban reservas para 10 días de corrida cambiaria y bancaria.
• Realismo
El lunes, Ramón Díaz, presidente del BCU durante el gobierno de Luis Lacalle (1991-1995), dijo, según un diario local, que «para frenar la caída de reservas hay que detener la asistencia del gobierno a los bancos públicos y, en vez de devolverles los depósitos a los ahorristas, se deberían entregar títulos públicos, dando una señal de realismo que generaría confianza».
«Este tipo de medidas sin duda vendría acompañada de conflictos entre los bancos públicos y sus ahorristas, pero es algo inevitable.» Pese a este tipo de plan-teos, el jueves pasado, el economista colorado Julio de Brun, al asumir como presidente del Banco Central, dijo que Uruguay iba a respetar los contratos en el sistema financiero, que no iba a haber un «corralito» como en la Argentina y que se iba a honrar el pago de la deuda como es tradicional en Uruguay.
Ayer, ante la medida del feriado bancario, el público se agolpó en los cajeros automáticos en donde había dificultades para retirar dinero. Algunas empresas habían depositado los sueldos. En Uruguay no había feriado bancario desde el viernes 26 de noviembre de 1982, como antesala a la modificación de la política cambiaria que terminó con el régimen tabular conocido como «la tablita» de la cotización del dólar.
El decreto de ayer informó que el Banco Central resolvió la «suspensión de actividades de los Bancos de Montevideo y Caja Obrera en atención al incumplimiento de la normativa vigente» y como consecuencia de ello declaró el feriado bancario.
El Banco de Montevideo, de la familia Peirano (grupo Velox), fue intervenido por el gobierno, y sus autoridades desplazadas, debido a que el gobierno no tenía más posibilidades de asistirlo financieramente y a que la institución no cumplió con una capitalización que había prometido.
Sobre este grupo económico pesan en Uruguay denuncias por «estafa», «apropiación indebida» y «asociación para delinquir», por parte de ahorristas del Banco de Montevideo, lo que se está dirimiendo en la Justicia.
La Justicia había decidido el cierre de frontera a los hermanos Dante Peirano Basso y Jorge Peirano Basso y también a su padre Jorge Peirano Facio. Juan y José Peirano, también hijos de Peirano Facio, se encuentran prófugos en el exterior y su captura ha sido solicitada por la Justicia uruguaya.
El año pasado, el Banco de Montevideo adquirió el Banco la Caja Obrera, que estaba en manos del Estado y que en los últimos meses estuvieron a punto de fusionarse.
Fuentes consultadas por Ambito Financiero dijeron que existen «graves dificultades» en otros bancos de la plaza como refleja la baja de las reservas del Banco Central.
Dos días antes de presentar su renuncia, el sábado 20, el ex ministro de Economía, Alberto Bensión, declaró a la televisión que «evidentemente vamos hacia un sistema financiero más reducido que el que tuvimos en el pasado».
«Reducido por lo pronto en el nivel de depósitos que es la materia prima de los bancos. A partir de allí, veremos cuáles son las consecuencias que eso tiene en términos de nivel de actividad y nivel de empleo», agregó.
El economista Fernando Antía, director de Coyuntura Económica de la Universidad de la República, dijo a Ambito Financiero que con el feriado bancario el gobierno adoptó «una medida extrema para detener la sangría de salida de depósitos que estaba afectando el nivel de reservas», lo que, a su juicio, «se habría agravado en los últimos días debido» al cambio de ministro de Economía.
La semana pasada, el ex senador oficialista Alejandro Atchugarry, uno de los principales referentes políticos de la gobernante Lista 15, asumió la cartera de Economía en lugar de Bensión, un economista con amplio respaldo en Washington. Según Antía, el cambio del secretario de Estado tuvo «un efecto paradójico, ya que en lo interno parece haberle dado aire al gobierno, pero mi impresión es que en el exterior generó desconfianza».
Por su parte, el economista Juan Carlos Protasi, ex presidente del BCU, opinó que deberían de dejar de operar algunas instituciones financieras que no tienen solvencia para funcionar.
El economista cree que Uruguay «debería cumplir con sus compromisos». «Romper los contratos, de ninguna manera», opinó.
Protasi dijo que el programa firmado entre el gobierno uruguayo y el FMI «tuvo dos errores conceptuales muy grandes». Uno de ellos fue «pensar que la flotación en sí misma podía corregir todo, sin reconocer que al mismo tiempo estaba existiendo una corrida bancaria muy fuerte».
El otro punto, sostuvo, es que «en el programa no se tomó en cuenta la altísima probabilidad que existía con el quiebre de otros bancos importantes como el Montevideo-Caja Obrera.




Dejá tu comentario