Esso subió 7,3% el gasoil y hasta 4,2% las naftas
-
Cuenta DNI renovó sus reintegros en abril 2026 y se mantiene el descuento en carnicerías
-
Semana Santa: una familia tipo necesita casi el 70% de su sueldo para una escapada de fin de semana
• Interrogante
En el cálculo se estima 180 por ciento de incremento por la devaluación, ya que las empresas que no tienen petróleo propio, están comprando el crudo al tipo de cambio libre. Y además 40 por ciento de aumento en el precio internacional del crudo que en diciembre se ubicaba en torno a los 19 dólares el barril, y esta semana orilla los 26-27 dólares.
Como las refinadoras sostienen que 60 por ciento de sus costos corresponden al crudo, con el aumento en los productos que todavía habría de aplicarse para volver a los niveles de diciembre pasado, los precios de los productos deberían duplicarse.
Sin embargo, detrás de las expresiones de Aranguren, hay en realidad otro planteo. El directivo de Shell sabe que la situación social no da para un alineamiento de precios de esa naturaleza, por eso lo que está reclamando es que las empresas productoras locales le vendan el crudo más barato.
Esta puja entre empresas ya tuvo consecuencias. Según datos que manejan técnicos de la actividad, durante marzo Esso produjo 25 por ciento menos de combustibles y Shell 10 por ciento. Esta menor actividad, unida a que ya no es negocio importar gasoil para los distribuidores, tendría como consecuencia una baja en la cantidad del producto en el mercado, aun cuando la demanda está cayendo.
Entre marzo de este año y el mismo mes del año anterior, las ventas de gasoil en el mercado interno cayeron 15,2 por ciento, pero las entregas en metros cúbicos de Esso habrían caído alrededor de 40 por ciento, las de Repsol-YPF 8,2 por ciento y las de Shell 6,3 por ciento.
• Participación
Como consecuencia de esa situación, Esso pasó a una participación en el mercado de gasoil de 10 por ciento frente a poco más de 14 por ciento que tenía en marzo de 2001. Por el contrario, como las entregas de Shell cayeron menos que las ventas totales, esta empresa ganó 1,7 por ciento de participación. Por su parte, Repsol-YPF aumentó su participación en el mercado de 47,9 por ciento a 51,8 por ciento.
De estos datos surge que la empresa española ganó parte del mercado de combustible aun cuando ella también disminuyó las entregas de los productos. De este modo, aun cuando Repsol produce su propio petróleo, parece notarse que el negocio de la refinación no resulta rentable a nivel local en este momento, lo que explica que los productores prefieran exportar incluso con una retención de 20 por ciento. De todas formas, voceros de la empresa española aseguraron que en marzo aumentaron en 30 por ciento su entrega de crudo al mercado local, con lo que, implícitamente se abren dudas sobre las entregas de otros productores.
La situación es otra de las consecuencias de la devaluación en una actividad que estaba dolarizada y que es difícil que deje de estarlo debido a que el petróleo es un «commoditie» que se puede vender afuera, si el precio es mejor. Hay quienes esperan que la salida venga por una baja en el valor del dólar, mientras confían que el precio del crudo a nivel internacional vuelva a los 20 dólares, si logra bajarse el nivel de conflicto en Oriente Medio.
Pero más allá de esas expresiones de deseo, en lo inmediato, hay una pelea entre empresas que producen y empresas que refinan porque éstas pretenden compartir el costo de la devaluación. En ese contexto, el presidente Eduardo Duhalde convocó ayer a las petroleras para la semana próxima para tratar la carga impositiva de los productos, y de este modo atenuar el impacto de los aumentos en el público. Pero esto no resulta creíble para las empresas que saben que la recaudación por los combustibles es clave por lo menos para ahora para el gobierno.




Dejá tu comentario