27 de julio 2004 - 00:00

Estudian cómo pagar BODEN sin acuerdo con el Fondo

Los fuertes vencimientos de los BODEN que deberá asumir el gobierno en 2005 imprimen una gran presión a la negociación con los acreedores. El gobierno tendrá que afrontar pagos por 4.700 millones de dólares (más de 14.000 millones de pesos), para pagar estos títulos con BODEN (y también Préstamos Garantizados). El menú que ya está armando el ministro Roberto Lavagna incluye la emisión de nuevas Letras (por ahora a noventa días) y colocaciones en teoría "voluntarias" entre las AFJP y los bancos.

Estudian cómo pagar BODEN sin acuerdo con el Fondo
El Ministerio de Economía ya comenzó a prepararse para hacer frente a la pesada carga de vencimientos de capital de deuda pública durante 2005, que llega a u$s 4.200 millones sólo en el caso de los títulos posdefault. La semana pasada aprobó la emisión de Letras de Tesorería a 90 días, el primer título de deuda de suscripción voluntaria que emitiría el gobierno central tras la devaluación.

En realidad, tras la devaluación, sólo el Banco Central había salido al mercado de capitales a través de las Lebac y Nobac, con las cuales ya captó un stock superior a los $ 13.000 millones. Pero el Ministerio de Economía de Roberto Lavagna sólo emitió títulos de colocación compulsiva, como los BODEN -tanto en dólares como en pesos-y nuevos BOCON.

Con o sin reestructuración de la deuda en default, para 2005 parece inevitable que el gobierno termine buscando financiamiento nuevo en el mercado para afrontar los vencimientos que tiene por delante.


• Análisis

La magnitud que tendrían las colocaciones es difícil de calcular, pero en la Secretaría de Finanzas, a cargo de Guillermo Nielsen, ya comenzaron los primeros análisis. A los u$s 4.200 millones de vencimientos de capital se suman otros u$s 500 millones de intereses, con lo cual la suma total asciende a los u$s 4.700 millones, el equivalente a 14.100 millones de pesos. La cifra no incluye los pagos a organismos multilaterales, ya que, se supone, serán refinanciados, según se dispuso en el acuerdo con el FMI. Además, habría que sumar los fondos que se deberían destinar a cumplir con los pagos a los acreedores de la deuda caída en default, siempre que se llegue este año a algún acuerdo.

«Con estos vencimientos, no hay superávit que aguante», admiten en el Palacio de Hacienda.
Por lo tanto, la postura de Roberto Lavagna de afrontar estos pagos sin la colocación de deuda nueva es prácticamente imposible de cumplir.

La emisión de Letras fue dispuesta a través del Decreto 906/04,
publicado la semana pasada. Dispone que podrían ser utilizadas para captar dinero «sobrante» de los 16 fondos fiduciarios que funcionan a nivel nacional. Sin embargo, también prevé la posibilidad de efectuar colocaciones en el mercado secundario.

La magnitud de los vencimientos del año próximo es un factor central de presión para acelerar la reestructuración de la deuda. Es que, en caso de no cerrarse una negociación exitosa -lo advirtió el propio Banco Central-, será mucho más difícil acceder a los mercados y cumplir con normalidad con los vencimientos que se avecinan.

El plan del Ministerio de Economía ya tiene algunos lineamientos básicos:

• En principio, la búsqueda de financiamiento nuevo se hará exclusivamente en el mercado local durante 2005.
No hay margen, estiman, para colocaciones internacionales, sobre todo considerando que el clima no será tan bueno para los emergentes cuando la Reserva Federal estadounidense suba más las tasas.

• Las AFJP son, en este marco, las destinatarias naturales de los nuevos bonos que se coloquen.
De hecho, hoy son demandantes activos de Lebac y también colocan importantes montos en plazos fijos.

• También los inversores individuales tendrían buen margen para comprar títulos públicos. «Muchos cobrarán la tercera y última cuota de capital del BODEN 2005 y recuperarán la totalidad de los dólares que habían depositado»,
razonan en Economía.

Dejá tu comentario

Te puede interesar