21 de junio 2002 - 00:00

Exportaciones aéreas superan importaciones

«El cambio de tendencia en el comercio internacional vía aérea justifica la inversión de $ 8 millones que haremos en la nueva terminal de cargas», dijo a este diario un vocero de Edcadassa, la empresa que opera esa terminal en Ezeiza. El dato es que en abril pasado, por primera vez en 22 meses, las ventas al exterior superaron a las importaciones. Esto sucede porque -por imperio de la devaluación y de la crisis-las compras externas cayeron 64% respecto del año pasado (sobre todo en telefonía, computación y tecnología) y las exportaciones crecieron 10%. Según proyecciones de la empresa que tiene como accionistas a Aeropuertos Argentina 2000 (45%) a través de su controlada Villa-longa Furlong, y al Ministerio de Defensa (55%), en junio se prevé un incremento de las exportaciones vía aérea de 12% respecto del mismo mes del año anterior. En vista de este nuevo fenómeno, Edcadassa avanzó en la construcción de la nueva terminal de cargas aéreas, en la que se fusionarán las áreas de exportaciones e importaciones (hoy separadas por casi un kilómetro). Del monto a invertir, $ 3 millones corresponden a tecnología. Las obras comenzarán en agosto, y se estima que estarán listas para fin de año en su primera fase, que incluye -entre otras instalaciones-rodillos para transporte de pallets, un depósito frigorífico de 620 m2, una cámara de congelados y una estación para animales que se exportan vivos (sobre todo caballos de carrera y polo). La segunda etapa prevé la construcción de oficinas para empresas con negocios en Ezeiza, depósitos para cargas nacionalizadas, un business center y hasta un patio de co-midas para quienes trabajan allí. La obra se financiará con fondos propios de la empresa.

«Es el primer paso hacia lo que denominamos 'cargo city' en Ezeiza»,
dijo el vocero. «Además, la nueva instalación permitirá una mejor fiscalización de los organismos aduaneros y se traducirá en menores costos operativos, tanto para nosotros como para nuestros clientes.» Los menores costos tienen que ver justamente con la eliminación de áreas, máquinas y personal duplicados, por la existencia de dos edificios a una distancia superior a los 700 metros.

El portavoz explicó también la necesidad de construir un área importante refrigerada. «Gran parte de las exportaciones argentinas son alimentos perecederos, y buena parte de las importaciones son medicamentos y productos de laboratorio.Ya antes de la devaluación teníamos ciertos cuellos de botella en la temporada de más calor, entre octubre y diciembre; todo hace pensar que tras la depreciación del peso esas ventas se multiplicarán, y de ahí la necesidad de contar con instalaciones suficientes para almacenar los bienes exportables», dijo el portavoz.

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