8 de noviembre 2007 - 00:00

Fed, responsable de lo que pase hoy

Fed, responsable de lo que pase hoy
Para hacer corta una historia que podría ser de masiado larga, casi podemos resumir lo ocurrido ayer en "un mercado que se empachó de las -malas-noticias que venían alimentándolo". Esto ya sugiere que hubo poco o nada que pudiera ser calificado de novedoso más allá de la misma baja que, con el Dow retrocediendo 2,64 por ciento a 13.300,02 puntos y el S&P desplomándose 2,94% (se "evaporó" toda la suba desde que el 17 de setiembre último la Fed iniciaría el proceso de recorte de tasas), queda como la tercera mayor caída en lo que va del año. El escándalo de Washington Mutual, aun involucrando a Fredie Mac y Fannie Mae, es apenas una mancha más para un sistema que aún no encuentra salida a este tipo de abusos. Los u$s 38.600 millones de pérdida que absorbió GM (por diferimientos impositivos) son una mala noticia, pero constituyó un evento único que poco y nada tuvo que ver con que el sector financiero se desplomara 5,1% (hubo una nueva baja de calificaciones y la gente del Royal Bank of Scotland sostuvo que la pérdida que deberá absorber el mercado ronda los u$s 100.000 millones).

El petróleo, si bien retrocedió a u$s 95,94 por barril, lo hizo tras tocar u$s 98,62 durante la noche. El dólar -como ya es costumbre-marcó un nuevo mínimo frente al euro en u$s 1,4632. Parece que un "oficial" chino comentó (y más tarde negó) que su país estaba a punto de comenzar a diversificar sus reservas. Algo así no debiera de repercutir demasiado, pero con el mercado convencido de que la Fed es incapaz de fijar su propia política monetaria, esto acentuó la huida del dólar. Aquí es interesante notar que la búsqueda de instrumentos menos riesgosos dio como resultado que el diferencial entre la tasa de los treasuries a dos y diez años fuera el mayor en más de dos años.

Si en las próximas horas Ben Bernanke endurece su discurso ante el Congreso hablando de los peligros de la inflación es posible que algo cambie, pero las apuestas van en el otro sentido, ya que -de acuerdo con el tradicional juego de la Fed-a las rimbombantes declaraciones que han venido haciendo varios de los gobernadores de la entidad, le debería corresponder un discurso "blando" de su jefe.

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