Fin legal, esta semana, para la pesadilla de la pesificación
Sólo falta que cuatro jueces ajusten algunas disidencias de detalle para que una mayoría de la Corte determine mañana que la pesificación que se dispuso en 2002 fue legal • Se cierra, entonces, un ciclo dramático con la convalidación jurídica de una de las medidas más injustas aplicadas en el país: la pesificación fue la contracara de la megadevaluación que dispuso Eduardo Duhalde en los albores de 2002 • Una medida que le arrancó durante una comida el titular del monopolio «Clarín», Héctor Magnetto, a un presidente que había asumido el cargo ese mediodía • No duró ni medio día el juramento ante el Congreso: «Quien depositó dólares recibirá dólares» • La Corte aumentó más su poder desde entonces • Duhalde la enfrentó, provocando una corrida que llevó el dólar a $ 4 (se suponía la redolarización) • Kirchner aprovechó un rumor en el mismo sentido para embestir contra los jueces y reemplazarlos por otros que creyó más afines • Tampoco Roberto Lavagna se sustrajo al deterioro institucional que en este caso se expresó como en ningún otro: les prometió a los magistrados que quien justificara la convalidación se salvaría del juicio político • No cumplió, claro • El desbarajuste, que llegará a su fin con este fallo previsible, fue una fiesta de honorarios para abogados y desató sospechas sobre demasiados jueces que obligaban a devolver depósitos dolarizados • En esas arenas movedizas sucumbía todo un régimen de leyes y contratos, para daño de la reputación del país y de su economía • La sentencia que se negocia en estas horas y que se espera para mañana le pondrá fin a la incertidumbre jurídica, no a la polémica • El gobierno consigue el fallo en el límite: sólo cuatro jueces consentirán que la pesificación fue constitucional • Habrá una abstención (Petracchi), un voto de probable rechazo a la medida (Argibay) y otro que sostendrá que la constitucionalidad ya fue declarada por el tribunal en el «caso Bustos» (Maqueda) • En síntesis: no habrá una conclusión unánime sobre lo que hizo Duhalde y avaló Kirchner • Pero para la nueva composición del tribunal, impulsada por la esposa del Presidente, cuatro votos constituyen una mayoría holgada • El fallo alcanzaría a unos 50.000 casos • Se dirá que el reclamo de quienes siguen pretendiendo dólares y no pesos se volvió abstracto • El razonamiento es el siguiente: si se computa la fórmula de la pesificación y se calcula una paridad de $ 1,40 más CER por dólar y se le aplica un interés anual de 2%, se estaría en una equivalencia de $ 2,86 por dólar depositado • Si se calculara un interés de 4%, se estaría casi en la paridad actual de $ 3,10 por dólar • El fallo tendrá alguna contemplación con los ahorristas: los bancos deberán hacerse cargo de las costas en primera y segunda instancia • No en los casos llevados a la Corte • Los depositantes, además, podrán accionar contra ellos por daños y perjuicios.
-
La Bolsa no pierde la fe a pesar de los furcios de Trump
-
El petróleo volvió a subir y el Brent trepó a u$s111,43 por la tensión en Medio Oriente
Ricardo Lorenzetti, Carmen Argibay, Carlos Fayt y Eugenio Zaffaroni
Para que el eventual veredictode la Corte no corra la misma suerte que en el «caso Bustos» -contra el cual se alzaron los jueces de todo país manteniendo la declaración de inconstitucionalidad de la pesificación en cerca de 700 mil casos- los ministros del máximo Tribunal están considerando:
Y además, a ese efecto multiplicador interminable se le sumarían las acciones « cruzadas» que podrían llegar a promover los bancos, los que insinúan su derecho a reclamar el reintegro de las diferencias pagadas «en más» de 2,86 a muchos de los amparistas (los bancos devolvieron más de 23 mil millones por este concepto). De ese modo, la inseguridad jurídica provocada por fallos contradictorios no tendría fin.
Para esa enfermedad habría un remedio. El presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, propuso elevar el interés a 4 por ciento, de modo de acercar el monto compensatorio a la cotización del dólar que hoy está en 3,07 pesos, Esa fórmula impediría que los ahorristas inicien reclamos por daños y perjuicios y que los bancos le reclamen una diferencia a los ahorristas que ya recuperaron sus depósitos a través de los amparos.



Dejá tu comentario