Néstor Kirchner lo autoriza: la Argentina volverá a emitir un título de deuda en pesos antes de fin de mes, a 3 años de plazo por un monto de $ 1.500 millones. Así se alinea con lo que están haciendo países emergentes como Brasil, México y Turquía, que se endeudaron en moneda local. También se sale de lo que habitualmente se denomina el «pecado original» de los default, esto es, endeudarse en dólares que luego, ante cualquier shock externo, no se pueden conseguir para pagar.
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Lo que está descartado es que no habrá ajuste por CER, algo impensable por dos razones: primero por la crítica -con comba a Roberto Lavagna- a ese mecanismo que hiciera Néstor Kirchner en marzo al inaugurar el período ordinario de sesiones ante la Asamblea Legislativa (aunque él mismo lo utilizó al lanzar el canje de la deuda con Par y Descuento en 2005). Y, segundo y no menos importante, por la decepción que trajo a inversores la manipulación de los datos del INDEC desde enero y especialmente 0,7% del viernes último (ver página 4). Un dato adicional en este sentido es que el proyecto de normalización del organismo de estadística oficial, que en teoría la nueva cúpula designada por Felisa Miceli debe presentar en 10 días, si lo presenta, difícilmente muestre un giro brusco en lo que a transparencia se refiere.
Trascendió que el secretario de Finanzas, Sergio Chodos, lanzará estos nuevos títulos en pesos tras la licitación de BONAR por hasta u$s 750 millones, a la que seguramente convocará en las próximas horas. La tasa a pagarpor esta salida del pecado original sería de entre 11,5% y 12% anual. Una pauta de ello la dio la reciente emisión del Santander Río, que pagó poco más de 11,5% anual.
Hasta ahora Néstor Kirchner venía evitando colocar deuda en pesos por la alta tasa que debía convalidar en comparación con la de un nuevo bono en dólares. Pero las ventajas de estar endeudando en una moneda de fabricación local permitieron este giro en la estrategia de financiamiento.
El riesgo de default mínimo, más la posibilidad de que el dólar caiga o a lo sumo en el peor de los casos se mantenga en la franja de 3,10-3,15 pesos es lo que atrae a inversores y lo que en definitiva hará que haya una fuerte demanda por este papel. Se ofrece así una rentabilidad en torno a 11%-12% en dólares en tres años, y títulos de estas características están en extinción en los mercados. Hasta se pensó que el lanzamiento de estos nuevos papeles, según fuentes oficiales, se haga cerca del 25, aniversario de la Revolución de Mayo, para que se festeje también el retorno a la moneda autóctona.
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