La agencia Fitch rebajó el martes la calificación de la deuda de Islandia a "BB+" después de que el presidente, Olafur Grimsson, forzara la convocatoria a un referendo tras negarse a firmar una ley considerada clave para que el país retorne al mercado internacional de capital.
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Además, la agencia puso a la calificación de la deuda del país en panorama negativo.
"La decisión de hoy del presidente de Islandia de llevar el acuerdo 'Icesave' a un referendo crea una nueva ola de renovada incertidumbre política, económica y financiera", dijo el analista de la agencia, Paul Rawkins.
"Esta también representa un retroceso significativo a los esfuerzos de Islandia para restablecer sus relaciones financieras normales con el resto del mundo", añadió Rawkins.
Grimsson rechazó firmar una ley para devolver más de 5.000 millones de dólares perdidos por ahorristas del Reino Unido y Holanda tras el colapso del banco Icesave en el 2008, en medio de la crisis financiera global.
Tanto el Reino Unido como Holanda, dos de los países cuyos ahorristas mantenían fondos en Islandia, ya han compensado a sus ciudadanos.
La decisión también es considerada como una amenaza a la ayuda económica, en un país que ha dependido de una línea de crédito por 10.000 millones de dólares de parte de prestamistas encabezados por el Fondo Monetario Internacional.
El Gobierno dijo que se desarrollará un referendo sobre el asunto lo antes posible. El resultado de la consulta es altamente incierto, aunque los sondeos de opinión han mostrado un rechazo a la ley de cerca del 70 por ciento de la población.
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