Un cortocircuito se produjo ayer entre el FMI y el Ministerio de Economía, al anticipar el lunes este diario la llegada de una misión del organismo. Desde Washington, fuentes del Fondo explicaron que no está prevista tal posibilidad «sencillamente porque la Argentina no la pidió». La respuesta del Palacio de Hacienda no se hizo esperar: «No necesitan invitación. Si no vienen, será porque están de vacaciones».
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Un grupo de técnicos del Fondo iba a llegar mañana a la Argentina para auditar las cuentas públicas proyectadas para 2006, cuando el Presupuesto para el año próximo está en plena etapa de elaboración. Hubo reclamos desde Washington a Roberto Lavagna por haber trascendido hasta los nombres de quienes integraban esa delegación. De todas maneras, ninguna de las dos partes salía a efectuar declaraciones en forma oficial. Todos fueron comunicados sin membrete.
El último contacto formal de la Argentina con el FMI se produjo a principios de julio, cuando el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, viajó a Washington para entrevistarse con el director del Departamento Occidental, Anoop Singh.
Pero luego no hubo más contactos, ni siquiera informales. El gobierno argentino dejó claro que no estaba interesado en avanzar en la negociación hasta después de las elecciones legislativas del 23 de octubre. Incluso, se dejó trascender que se trabaja con la hipótesis de continuar sin acuerdo en 2006 en caso de que el Fondo continúe con sus exigencias en temas como superávit fiscal o apurar el acuerdo con privatizadas. Desde el Fondo parecen preocupados en señalar que si la negociación no avanza es porque el gobierno argentino no quiere y no porque se estén poniendo palos en la rueda. De hecho, el propio director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, había manifestado hace menos de un mes que la institución «está lista» para la negociación, aunque le había pedido a la Argentina que sea « realista» para encararla. En particular, se refería a la situación de los bonistas que quedaron fuera del canje. Los discursos del presidente Néstor Kirchner contra el FMI, una moneda corriente durante sus actos de las últimas semanas, tampoco cayeron bien en el organismo. En ese marco, desde Washington quisieron dejar claro que en todo este tiempo no hubo una sola invitación por parte del gobierno argentino para avanzar en la negociación.
• Vacaciones
El organismo está de vacaciones desde el 5 de agosto, y los técnicos se reincorporarán entre la semana que viene y fin de agosto.
El dato más relevante que ocurrió desde aquella visita de Nielsen fue en la oficina local del Fondo. Se fue John Dodsworth, que estuvo al frente de las negociaciones cuando la Argentina salió del default, y lo reemplazó Andy Wolf, un hombre de confianza dentro del FMI del Tesoro estadounidense. Sin embargo, los contactos con Economía han sido hasta ahora escasos.
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