FMI: comienza hoy dura negociación

Economía

Roberto Lavagna deberá -una vez más- pedir varios «waiver» o dispensas al FMI por incumplimientos en el acuerdo firmado en setiembre con el organismo. Hoy comenzará a trabajar la misión del Fondo revisando las metas asumidas. La reestructuración de la deuda será el tema central. En el gobierno descuentanque conseguirán el visto bueno por el sobrecumplimiento de las metas fiscales y monetarias. Sin embargo, existen varios incumplimientos respecto del avance en reformas estructurales clave: sigue habiendo dudas por la vocación de escuchar a los acreedores; hubo aumento de impuestos distorsivos, como nuevas retenciones (a la exportación de gas, por ejemplo), y se avanzó poco con el nuevo marco regulatorio para empresas de servicios públicos. Hay un dato a favor del gobierno: en este caso no hay vencimientos importantes de pago al organismo que vuelvan a provocar el temor a un default total.

Los técnicos del FMI arrancan hoy formalmente la tercera revisión de las metas, con un ojo puesto en la reestructuración de la deuda y otro en las discusiones por la coparticipación federal de impuestos. Con las metas monetarias y fiscales sobrecumplidas a junio, la atención estará puesto en los problemas del gobierno para avanzar con compromisos asumidos en las clásicas reformas estructurales.

Entre los principales técnicos del organismo, que permanecerían durante dos semanas en la Argentina, se encuentran los encargados del caso argentino, John Thornton y John Dodsworth, además del representante del Fondo en la Argentina, Luis Cubbedu. Más de veinte técnicos en materia de deuda, impositiva y monetaria forman parte de la delegación.

En el gobierno argentino se descuenta una aprobación de estas metas sin mayores sobresaltos.
Aducen que las cuestiones cuantitativas ( monetarias y fiscales) se sobrecumplieron y que también se avanzó sustancialmente con los pasos para salir del default, ya que se dio a conocer la oferta final de reestructuración. Claro que para conseguir un visto bueno sin sobresaltos se deberá contar con cierta complicidad del FMI, que podría optar por «mirar para otro lado» ante los distintos incumplimientos y atrasos de compromisos asumidos por la Argentina.

• Agenda
 
Para los primeros días están previstas reuniones con el secretario de Hacienda,
Carlos Mosse; y con el presidente y vice del Banco Central, Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, respectivamente. La idea es aprobar rápidamente el cumplimiento de las metas cuantitativas, para concentrarse de lleno en otras cuestiones que fueron incluidas con un buen nivel de detalle en la anterior revisión del acuerdo (ver cuadro aparte).

Aunque ya cuentan con la información, los funcionarios del FMI demandarán un mayor grado de detalle respecto a la propuesta presentada por Economía para renegociar la deuda.
El ministro Roberto Lavagna estima que con la presentación efectuada ante la Securities and Exchange Commission (SEC) el jueves no pueden quedar dudas sobre la voluntad del gobierno en avanzar con el canje. Sin embargo, en el Fondo siguen insistiendo con la necesidad de que se negocie «de buena fe» con los acreedores.

Uno de los temas que se pondrá en la mesa de discusión con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, es el grado de aceptación que puede conseguirse con la propuesta. No existe, por ahora, una forma única de medir el éxito de esta reestructuración y allí podrían desatarse conflictos (ver nota aparte).

Además de la deuda, hay otras cuestiones que la misión del FMI no pasará por alto. Un tema que conoce muy bien el flamante director gerente de la institución,
Rodrigo Rato, pasa por la coparticipación federal. Lavagna ya anunció que pedirá un «waiver» (o dispensa) porque no se envió para tratamiento legislativo el proyecto de ley sobre reparto de impuestos Naciónprovincias en mayo, como estaba previsto. Buscará «compensar» con la aprobación de la ley de responsabilidad fiscal ya remitida por Economía al presidente Néstor Kirchner, quien a su vez deberá reenviarla al Congreso.Otros temas también prometen desatar polémica. Por ejemplo, el gobierno cumplió con la rebaja del impuesto al cheque (en realidad sólo permitió que 0,2 de punto sea deducible del Impuesto a las Ganancias) dentro del compromiso de reducir impuestos distorsivos. Pero al mismo tiempo aumentó las retenciones a las exportaciones de petróleo y de gas para frenar subas de precios sin consultas con el FMI, a contramano del compromiso asumido.

El capítulo bancario también promete alguna dosis de polémica. El Banco Central debía avanzar con una serie de medidas para fortalecer la situación de las entidades, por ejemplo completar las compensaciones pendientes desde marzo. Pero el proceso se cumplió a medias. También se prometieron medidas destinadas a revisar los planes de negocios de las entidades y reformular la Carta Orgánica. La posibilidad de flexibilizar las metas monetarias para el segundo semestre entrará en la discusión -tal como se anuncia en la última revisión-y podría haber cierta reticencia del organismo en lo que respecta a la emisión monetaria.

Dejá tu comentario