20 de septiembre 2002 - 00:00

FMI, contundente: frenar los amparos y la demagogia

La Argentina recibió ayer un mensaje claro por parte del Fondo Monetario para ponerse en el camino que la lleve a un acuerdo con el organismo: que el país termine con la demagogia. Desde hace 9 meses, al menos, se han dado pasos incomprensibles desde una lógica racional con la posibilidad de sacar al país de su profunda crisis. Y en esto el FMI tiene razón. Su director gerente, Horst Köhler, explicó ayer telefónicamente al presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, cuáles son las exigencias finales. Insistió con la necesidad de que se terminen los amparos, que las provincias bajen el gasto y que se bloqueen los proyectos del Congreso que atentan contra la seguridad jurídica. Duhalde se comprometió, a su vez, a conseguir el consenso político necesario para alcanzar un acuerdo que se prolongue hasta diciembre de 2003. Algo que parece hoy imposible. En el Ministerio de Economía no disimularon su contrariedad.

El Fondo Monetario Internacional puso en ne gro sobre blanco sus exigencias para llegar finalmente a un acuerdo con la Argentina. Se trata de tres puntos de no poca complejidad:

1) frenar definitivamente el problema de los amparos y avanzar con el canje II de depósitos por BODEN 2013;

2) refrendar los acuerdos de baja del déficit con las provincias, especialmente la de Santa Fe y la de Buenos Aires, y

3) bloquear los proyectos del Congreso que atentan contra la seguridad jurídica de los acreedores.

Así consta textualmente en la carta que el director gerente del FMI, Horst Köhler, envió ayer al presidente de la Nación, Eduardo Duhalde. Por la tarde, le repitió los mismos conceptos en la comunicación telefónica que mantuvieron ambos. La misiva también llegó automáticamente a manos del ministro de Economía, Roberto Lavagna.

En esa carta, Köhler consideró «prioritario» que se llegue a un acuerdo con la Argentina hasta diciembre de 2003. Pero al mismo tiempo detalló con claridad una lista de puntos pendientes para que las negociaciones lleguen a buen puerto.

En el gobierno tomaron como una buena noticia las últimas novedades. «
Es la primera vez que nos dicen claramente qué nos falta para que podamos acordar», explicaban funcionarios del entorno presidencial.

Duhalde, a su vez, se comprometió a conseguir el apoyo de los candidatos presidenciales para avanzar en una transición de gobierno que respete las reglas de juego
. Este es uno de los principales reclamos del Fondo, que quiere que en la Argentina se produzca un pacto «a la brasileña».

• Tranquilidad

« Después de todo el esfuerzo que hicimos estos meses, ni se nos pasa por la cabeza romper con el FMI», buscó tranquilizar las aguas Duhalde. Tras las versiones que circularon sobre la no voluntad del gobierno de seguir utilizando reservas para pagarles a los organismos, el Presidente aseguró que no hay intención de tomar una medida de esta naturaleza. « Apostamos todo a acordar con el Fondo», aseguró.

Por su parte, en conferencia de prensa, Lavagna dio su propia versión sobre esta comunicación telefónica: «
Las consideraciones que envían desde el Fondo son las de siempre, el problema de los amparos y el problema del consenso político. Es gente que cumple con ciertos rituales». Al mismo tiempo, confirmó su viaje a Washington para participar de la asamblea anual del FMI, aunque aseguró, para bajar expectativas, que « la negociación no va a ser el tema principal».

Duhalde también dejó trascender la necesidad de conseguir financiamiento del Banco Mundial para los programas sociales, particularmente el de Jefas y Jefes de Hogar Desocupados. Pero Köhler prefirió poner un freno: «
Todo queda supeditado, primero, a que alcancemos finalmente un acuerdo.»

El contenido de la carta fue repetido por Köhler casi textualmente en diálogo telefónico con Duhalde. Estas son los principales puntos que figuran en el documento y que serán clave para redactar la carta de intención y alcanzar un acuerdo con la Argentina:

• Aliviar los graves problemas de liquidez de los bancos: en primer lugar, insiste con la necesidad de ponerle un cerrojo a los amparos. Claro que el tema se encuentra en manos de la Corte Suprema. También se incluye la necesidad de obtener una importante adhesión en la segunda etapa del canje de deuda. «Se debe despejar el horizonte de vencimientos de depósitos reprogramados que tienen los bancos para 2003», señaló Köhler. Asimismo, también se alude a la necesidad de liberar el «corralito», pero sin que se asuman riesgos inflacionarios.

• Asegurar la reducción del déficit de las provincias:
los principales distritos se comprometieron a reducir el rojo fiscal en 60%, pero fueron pocos los que terminaron refrendando este pacto. El Fondo alude, particularmente, a la necesidad de asegurar un compromiso de la provincia de Buenos Aires y de Santa Fe. El problema es que varios distritos, incluyendo a Buenos Aires, amenazaron con seguir emitiendo cuasi monedas si el gobierno no cumple con el envío de la coparticipación comprometida.

• Evitar la sanción de proyectos que atentan contra la seguridad jurídica:
Köhler se refirió particularmente a las normas que afectan a los acreedores, particularmente a los bancos. En la lista figuran la restitución del impuesto de 2% sobre los intereses bancarios a favor de la obra social del sector, la obligación de garantizar las actividades locales por parte de las casas matrices (proyecto conocido como «ley Alfonsín») y la reforma a la Ley de Quiebras con un capítulo especial destinado a los «bienes culturales», que impulsa el monopolio «Clarín».

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