El FMI se preocupó en remarcar ayer que mantiene un diálogo «activo» con la Argentina, pero no envió una misión a Buenos Aires porque «el gobierno no lo solicitó aún». Así lo explicó ayer desde Washington el director de relaciones externas del organismo, Thomas Dawson.
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En la habitual conferencia de prensa de los jueves, el funcionario destacó: «Seguimos manteniendo un diálogo activo con las autoridades tanto aquí como con el representante del FMI residente en Buenos Aires».
Consultado sobre la misión del Fondo que tenía previsto viajar a la Argentina, Dawson explicó que «en esta etapa las autoridades no han solicitado que una misión viaje a Buenos Aires, pero que si lo piden la institución enviará a un equipo a negociar».
El gobierno de Néstor Kirchner dejó claro que no está apurado en conseguir un nuevo acuerdo. Primero dejarán pasar las elecciones legislativas para evaluar la estrategia por seguir. Pero incluso no se descarta continuar sin acuerdo, considerando que el cronograma de vencimientos no es complejo para 2006, siempre y cuando se consiga refinanciar por un año los vencimientos no obligatorios.
Hace dos semanas, este tema produjo un cortocircuito entre el equipo económico y las autoridades del Fondo. Fue luego de haber trascendido que el organismo enviaría una misión al país para evaluar el armado del Presupuesto 2006. Sin embargo, un par de días después se canceló la visita. La explicación que dieron desde Washington fue que no habían sido invitados. Desde el Palacio de Hacienda fueron más ácidos: «No precisan invitación. Si no vienen será porque están de vacaciones».
En aquel momento, Dawson había calificado como «productivas» las reuniones mantenidas a principios de julio entre el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y el staff del organismo, con el director del Departamento Occidental, Anoop Singh, a la cabeza.
A partir del próximo lunes, se reincorporan tanto el grueso del staff del organismo como el del directorio, tras dos semanas de vacaciones. Sin embargo, no se espera que esta situación acelere una negociación que ninguna de las dos partes quiere acelerar. La Argentina deberá hacer frente a vencimientos por u$s 1.750 millones con el FMI hasta fin de año. Sólo en setiembre vencen u$s 500 millones, que serán enfrentados con la colocación de nueva deuda. Trascendió que en las próximas dos semanas el Tesoro emitirá BODEN 2015, un nuevo título nominado en dólares.
Dawson también se refirió a la situación de Brasil. Explicó que la crisis política no afectó a la economía: «El fuerte marco macroeconómico permanece firmemente en pie. La política fiscal sigue teniendo un desempeño superior al previsto».
El vocero elogió la política monetaria brasileña, remarcando que colaboró a bajar la inflación. «A pesar de cierta volatilidad en los mercados financieros, los precios de los activos han sido sostenidos por buenas noticias económicas y las expectativas de que las fuertes políticas serán mantenidas.»
Pero no todos fueron elogios. También instó al gobierno de Lula da Silva a «mejorar el clima de negocios, reducir el costo de intermediación financiero y reformar la administración de la seguridad social para contener el gasto».
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