16 de septiembre 2002 - 00:00

FMI no envía nueva misión y Lavagna viaja a EE.UU.

Tanto en el Ministerio de Economía como en el Banco Central desestimaban ayer la posibilidad de que el director del departamento occidental, Anoop Singh, arribe a la Argentina en los próximos días para acelerar un acuerdo.

En cambio, se confirmó que el titular del palacio de Hacienda, Roberto Lavagna, viajará a Washington junto a su segundo, Guillermo Nielsen, el próximo jueves 26 para participar de la asamblea anual del FMI.

El equipo económico espera en estas reuniones profundizar los análisis sobre la situación argentina no sólo con los cuadros técnicos del organismo sino también con los funcionarios de más alto rango. Será el segundo viaje de Lavagna como ministro a Washington, ya que pasó por las oficinas del Fondo a mediados de julio.

•Análisis

El caso argentino se tocará en profundidad mañana en las oficinas del organismo. Singh expondrá ante el director gerente del Fondo, Horst Köhler (recién regresado de Japón), y su número dos, Anne Krueger, las últimas novedades del país.

Se espera que en este encuentro quede definida con más claridad la postura que tendrá el Fondo de ahora en más y qué tipo de acuerdo estaría dispuesto a negociar con la Argentina. Otra posibilidad es que la situación siga como hasta ahora y que, simplemente, se continúen renegociando los vencimientos de deuda mes a mes.

Abriendo el paraguas, desde el Palacio de Hacienda salieron a relativizar la posibilidad de un viaje inminente de Singh a Buenos Aires para negociar con los precandidatos presidenciales, como trascendió a fines de la semana pasada.

Singh se reunió el jueves y viernes pasado con el titular del Banco Central,
Aldo Pignanelli, y con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen. En esos encuentros, quedó claro que la principal objeción del FMI para alcanzar un acuerdo con la Argentina pasa por la continuidad de los amparos, aunque también existen otros reclamos (ver cuadro).

«Obviamente, ellos siguen con grandes temores por la inestabilidad política y la falta de un claro horizonte institucional»,
se sinceró uno de los principales miembros del equipo económico.

•Pautas

La posibilidad que planteó el director del departamento occidental en las reuniones con Pignanelli y Lavagna fue avanzar en un acuerdo «a la brasileña». Esto implica que la carta de intención compromete determinadas pautas hasta diciembre del año próximo, pero contando al mismo tiempo con un apoyo explícito de los principales candidatos presidenciales.

Pero los pasos que espera Lavagna son los siguientes:

1)
El FMI enviará en los próximos días el texto de la Carta de Intención que pretende para cerrar el acuerdo.

2) Luego se discutirá el contenido y la posibilidad de cumplir con las metas en temas fiscales, monetarias e institucionales.

3)
Recién cuando se llegue a un consenso básica del gobierno con el FMI, se involucraría a los principales candidatos para que refrenden el acuerdo.

Según trascendió en las últimas horas, ya comenzaron los primeros contactos (por ahora informales) del gobierno con los principales candidatos para sondear su interés en sumarse a esta iniciativa, que comprometerá al nuevo presidente a partir del 25 de mayo próximo.

«Negociar algo hasta mayo de 2003 no tiene ningún sentido, porque se le estaría pasando una bomba de tiempo al nuevo gobierno.
Es preciso un alcance mayor», reconocen en Economía.

La línea de negociación no tiene demasiadas novedades respecto a lo que ya se venía conversando: se refinanciarían los vencimientos con organismos internacionales (que suman más de u$s 15.000 millones hasta fin del año próximo),
pero no habría desembolsos inmediatos de efectivo del Fondo.

Claro que esto ayudaría a destrabar líneas del Banco Mundial y del BID que están a la espera de un acuerdo que sirva de paraguas con el Fondo.

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