30 de julio 2008 - 00:00

Fracasó la Ronda de Doha para liberar el comercio mundial

Fracasó la Ronda de Doha para liberar el comercio mundial
Ginebra (EFE, AFP, DPA) -Luego de nueve días de intentos por alcanzar un acuerdo, el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, afirmó ayer que las negociaciones de la Ronda de Doha -iniciadas en 2001- fracasaron y que los participantes en este proceso deben asumir sus respectivas responsabilidades por este hecho.

Primero en una breve reunión con los 153 países miembros de la institución multilateral y luego ante los periodistas, Lamy declinó identificar a los responsables de este grave revés en los esfuerzos por lograr una mayor liberalización del comercio mundial en las áreas agrícola, industrial y de servicios. «No es mi rol distribuir culpas. Veo, sé y comprendo lo que motiva una y otra posición, pero no puedo entrar en detalles», manifestó al tiempo que añadió: «No voy a echarle la culpa a nadie», pero «si esto puede volver a encarrilarse, requiere de cierta reflexión».

Los líderes de las negociacionesen la última semana fueronlas siete potencias comerciales (Australia, Brasil, China, India, Japón, Estados Unidos y la Unión Europea). Ello debido a que dos días después de que hubiesen comenzado las tratativas se entendió que un preacuerdo entre estos países era indispensable para elevar una propuesta completa a un grupo más amplio de ministros, que representaban a todas las regiones del mundo y el conjunto de intereses en juego.

«La buena noticia que esperábamos luego de más de una semana de debates y largas horas de reuniones era que habíamos alcanzado un acuerdo sobre el paquete de acuerdo, pero no fue así», lamentó Lamy en una conferencia de prensa.

El responsable de la OMC señaló que el tema que se convirtió en una barrera prácticamente insuperable fue el relativo a la creación de un mecanismo especial de salvaguardias agrícolas para los países pobres.

Este mecanismo hubiese permitido introducir aranceles extraordinarios sobre un producto agrícola en caso de un abrupto aumento de las importaciones del mismo o de una fuerte caída de su precio en los mercados internacionales. Esta posibilidad era rechazada por los países desarrollados, particularmente por Estados Unidos, que dijeron que tal sistema disfrazaba un intento proteccionista.

Sobre lo que sucederá ahora con el proceso de liberalización comercial, Lamy consideró que «tendremos que dejar que el polvo se asiente» y reconoció que, por el momento, «es difícil mirar hacia el futuro».

  • Incredulidad

    Por su parte, el canciller brasileño, Celso Amorim, expresó su incredulidad por la causa del fracaso. «Cualquier observador que llegase de otro planeta no podría creer que después de todos los avances realizados no nos hayamos puesto de acuerdo», declaró. «Es increíble que hayamos fracasado por ese tema», comentó con desazón.

    La representante de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, se mostró pese a todo optimista sobre el futuro de la liberalización del comercio mundial. Subrayó que se realizaron «progresos muy importantes» durante los nueve días de negociaciones de Ginebra. «Espero que podamos volver a reunirnos en un marco de negociación más ambicioso y que podamos llegar a una conclusión», afirmó.
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