«A nivel externo se reflejó en un agravamiento de la balanza de pagos y a nivel doméstico en un comportamiento de total rechazo al riesgo, que redujo por completo la demanda por títulos públicos.
El haber pasado por esas crisis es testimonio de la salud financiera del país, manifestó Fraga: «el valor de esas pruebas fue inestimable. Pasamos por esta fase de turbulencia con seguridad del ahorrista, seguridad operacional y un buen índice de capitalización».