El presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, dijo el jueves que el paquete de ayuda de 30.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional dará al próximo presidente del país espacio para adoptar sus políticas sin presión de los mercados financieros.
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"Con esta ayuda internacional, el próximo presidente tendrá una base, un respaldo para consolidar su programa y sus políticas, y tranquilizar a los inversores, los ahorristas, los ciudadanos y a la sociedad", dijo Fraga en una videoconferencia con banqueros e inversores reunidos en Sao Paulo.
El acuerdo, a 15 meses, fue anunciado el miércoles en la noche y su objetivo es apuntalar la economía del país antes de las elecciones presidenciales de octubre y la transición del nuevo gobierno.
En medio del nerviosismo por las elecciones, en las que los dos candidatos favoritos en las encuestas son dos opositores inclinados a políticas más a la izquierda del actual gobierno, la moneda, las acciones y los bonos de Brasil han sufrido duras caídas en los últimos meses.
Los inversores temen que si alguno de esos candidatos es elegido, su gobierno pueda modificar las políticas económicas del país, dejando atrás las reformas de libre mercado y la estabilidad macroeconómica, y que esto conlleve a un incumplimiento en el pago de la deuda del país.
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