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El Producto Interno Bruto (PIB) de Francia progresó entre 0,7 y 0,8% en el cuarto trimestre de 2004, y 2,3% en el conjunto del año 2004, según una estimación inicial el viernes del Instituto Nacional de Estadísticas (Insee).
La cifra es superior a la esperada por los analistas, que esperaban un crecimiento del 2,1%.
Por su parte, el PIB de la zona euro está creciendo a un ritmo anual del 1,9%, según cifras del tercer trimestre del año pasado. Y la economía de Alemania, la mayor de la zona euro, creció 1,7% en términos reales en 2004.
Con este crecimiento "Francia es la locomotora del crecimiento en la zona euro, es ella la que ha aportado mayor contribución a la progresión del PIB de +eurolandia+ en 2004", según el analista de Natexis Banques Populaires, Marc Touati.
Según Nicolas Bouzou, de Xerfi, se trata del "mejor desempeño" de la economía francesa "desde 2000".
El ministro francés de Finanzas Hervé Gaymard aseguró esta semana que Francia mantiene "el objetivo de un crecimiento de 2,5% para 2005", pese a las "incertidumbres", una alusión a los tipos de cambios de las divisas o la evolución de los precios del petróleo.
La publicación simultánea de las cifras del comercio exterior francés en 2004 ensombreció el viernes el buen resultado del PIB.
Francia registró en 2004 un déficit comercial de 7.763 millones de euros (USD 10.000 millones), el mas elevado desde 1991.
Ese déficit fue alimentado por la fortaleza del euro, que penaliza las exportaciones francesas, y abarata los productos procedentes de la zona dólar.
Pero también por la escasa implantación de las empresas francesas en las regiones mas dinámicas, como la emergente Asia.
Sin embargo, el ministro francés delegado al Comercio Exterior, Franþois Loos, subrayó que el alza de las importaciones (+ 8,6% en 2004) refleja también el "vigor" del consumo francés.
Sin embargo ese déficit comercial repercute negativamente en el crecimiento, lamentan los economistas.
"Las exportaciones se añaden al crecimiento" pero en cambio del crecimiento francés "hay que restar lo que se compra en el extranjero", según un experto.
"Podemos pensar que si no habríamos tenido esa contribución negativa del comercio exterior, el crecimiento (francés) habría sido superior al 3% (...)", destaca Eric Heyer, director adjunto del Departamento de Análisis y Previsiones del Observatorio francés de coyunturas económicas (OFCE).
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