Brasilia (ANSA, AFP, LF) -El nuevo presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Aldo Rebelo, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB, aliado del gobierno) salió ayer a negar acusaciones de la prensa, que denunció que su elección el miércoles se produjo a cambio de promesas de cargos y liberación de dinero a varios legisladores.
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«Tuve suerte y no hubo ni siquiera tiempo de hacer promesas, porque entre el primero y el segundo turno (de las elecciones en la Cámara baja) hubo una hora y algunos minutos», dijo Rebelo, entrevistado por el programa «Bom Dia Brasil», de la red televisiva Globo.
El presidente de la Cámara salió así a responder a las denuncias periodísticas y de la oposición sobre presuntos «acuerdos» entre el oficialismo y la base aliada para su elección.
• Rechazo
Según la prensa, el gobierno liberó subvenciones para las circunscripciones de diputados clave por 1.500 millones de reales (672 millones de dólares al cambio actual). Esta acusación fue rechazada también por el ministro encargado de la coordinación política del gobierno, Jaques Wagner. «Nohubo ningún caso de 'aplanadora' en el gobierno. Tampoco hubo tráfico de influencias o amenazas, pero sí un trabajo de convicción», aseguró.
«Elentusiasmo con el cual los diputados amenazados (de anulación de su mandato) saludaron la victoria de Aldo es una demostración del origen de esos votos», dijo Nonó.
Rebelo, ex ministro de Articulación Política hasta julio pasado del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, derrotó en la elección secreta de los parlamentarios a Nonó por 258 votos contra 243.
Esta es la primera vez que un comunista tomará las riendas de la Cámara de Diputados, con lo que será el tercero en la línea de sucesión presidencial.
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