El buen nivel de recaudación traerá otra novedad positiva. En aproximadamente 10 días, el gobierno anunciará que el superávit fiscal de mayo llegará a los u$s 1.500 millones como mínimo. Es bueno el énfasis oficial que se pone en la importancia de este superávit. Lo óptimo sería aprovechar el margen adicional para bajar impuestos distorsivos. Hoy la economía es vulnerable a la caída de precios internacionales de granos. Con el gasto público creciendo al ritmo de 24% en los primeros cuatro meses, lo ideal sería lo inverso: mantener prudencia fiscal reduciendo amenazas latentes a la actual performance económica.
Salvo decisiones de fuerte incremento en el gasto público, este año se registrará el nivel de superávit primario más alto en años. Será superior a 4% del PBI.
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Lo que también está garantizado es que la meta presupuestaria del superávit del sector público consolidado (con provincias) superaría 4% registrado en 2004.
En todas estas mediciones y proyecciones hay una salvedad. No tiene en cuenta ningún tipo de alteración en el nivel del gasto público, lo que es poco probable que ocurra (ver nota aparte). Los planes del gobierno para el segundo semestre, comenzando ya en junio, son de un incremento en el nivel de gasto público, cuya profundidaddependerá del volumen de decisiones que tome Kirchner personalmente. Entre las ideas que se evalúan y que amenazan el superávit figuran el incremento a las jubilaciones mínimas (la única que está prácticamente definida), un alza en las retribuciones familiares para los empleados públicos, una aceleración en la velocidad de las obras públicas y un incremento en las transferencias a las provincias y municipios. Como piso, y según las estimaciones de Economía, hablan de un aumento en el gasto de no menos de $ 1.000 millones; siempre teniendo a las elecciones de octubre como meta final. Sobre el nivel de superávit de mayo, en el Palacio de Hacienda garantizan una cifra no menor a los $ 4.500 millones. Como ocurre siempre en mayo, será por lejos la más alta del año; fruto de los vencimientos anuales de Ganancias que se liquidan. Sin embargo, y siguiendo el ritmo de las liquidaciones impositivas, siempre será una cifra menor a los $ 5.181,2 millones de mayo de 2004, hasta ahora el récord histórico de superávit fiscal.
Como en mayo, en teoría, no hay incrementos en el gasto público (más allá de algunas decisiones puntuales de aumento en transferencias a algunas provincias, por cuestiones más políticas que económicas), el superávit será alto.
Para el trimestre junioagosto habrá que esperar otro tipo de cifras. El promedio que espera el gobierno es de un ritmo de ahorro mensual de entre $ 1.500 y $ 2.000 millones, por encima de lo registrado en el primer trimestre.
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