Gobierno, realista: espera poco del FMI
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Remes Lenicov y el titular del FMI, Horst Köhler
«Vamos en esta negociación con expectativas de hacerlo lento, discutiendo punto por punto. Cuando volvamos el jueves por la mañana sólo habremos estado dos días afuera. Nadie debe esperar que vayamos a traer nada en el bolsillo, simplemente la apertura de una negociación», indicó el vocero presidencial en declaraciones radiales.
• Advertencia
El miércoles pasado a la noche, la número dos del FMI, Anne Krueger, le había advertido a Remes Lenicov que no iba a haber un comunicado de apoyo a la Argentina ni un guiño de aprobación del plan económico, al que sólo consideran un primer paso en una buena dirección, pero al que le faltan datos clave. El pensamiento del FMI coincidió con la recomendación de la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos que piden una reforma fiscal para reactivar la economía y un presupuesto más real. Antes, el número dos del Tesoro, John Taylor, dijo que hubiera sido mejor dolarizar que devaluar. El FMI no se inclina públicamente por esta alternativa, pero no niega que hubiera sido mejor solución.
Mañana, el ministro dialogará con el titular del FMI, Horst Köhler, y posteriormente tiene previsto entrevistarse con el secretario del Tesoro, Paul O'Neill, y los presidentes del Banco Mundial, James Wolfensohn, y del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias.
Remes lleva a Estados unidos el nuevo proyecto de presupuesto, pero los mensajes que llegan desde el exterior coinciden en que lo planteado resulta insuficiente. Tanto el Fondo como el gobierno de Bush insisten en que la Argentina presente un programa «sustentable» antes de otorgar ayuda financiera.
El viernes, Köhler indicó mediante un comunicado que «la reapertura de los bancos y del mercado cambiario constituye un gran paso hacia adelante», y que «el Fondo sigue trabajando estrechamente con las autoridades en su esfuerzo por formular un programa económico comprensivo y sustentable».
Otro punto que irrita al FMI, a Estados Unidos y al grupo de los siete países desarrollados es la discriminación hacia bancos y empresas extranjeros. En el fin de semana, Eduardo Duhalde en un discurso en la localidad de Merlo acentuó esa discriminación cuando habló de que le gustaría tener 30 o 40 empresas multinacionales argentinas. O son argentinas o son multinacionales. Tal vez el Presidente quiso decir empresas argentinas en varios países del mundo. Tal vez las imaginó enviando las ganancias que obtienen en otros países hacia la Argentina a pesar del «corralito».
• Impuestos
Anteriormente, O'Neill dijo que aunque el plan argentino «tiene medidas significativas», el gobierno posee aún pendiente un plan impositivo que estimule el crecimiento, un acuerdo presupuestario con las provincias y una política monetaria transparente. La emisión de dinero está latente y eso preocupa porque es el camino a la hiperinflación.
En la misma línea, se pronunciaron este fin de semana los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G-7) que instaron a las autoridades argentinas a seguir negociando con el FMI un programa económico «creíble» y «sustentable financiera y socialmente».
Desde Economía se prevé que uno de los «puntos centrales» de las negociaciones con el Fondo será la reestructuración del sistema impositivo, considerando en primer lugar una nueva ley de coparticipación federal. Asimismo, el viceministro de Economía, Jorge Todesca, dijo el viernes que el desembolso de ayuda financiera internacional «no llegará en menos de 30 días».
Los más optimistas saben que si llega esa ayuda, estará muy lejos de los u$s 15.000 millones que imaginaban hasta hace poco.




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