Goldman Sachs: “Acusación es completamente infundada”
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La excesiva comercialización de ese tipo de deuda estructurada fue uno de los factores clave que contribuyó a la crisis crediticia que estallaría unos meses después.
La SEC, con sede en Washington, acusa a la entidad y a uno de sus vicepresidentes, Fabrice Tourre, de haber "distorsionado y omitido información clave" acerca de los instrumentos financieros que estaban comercializando, cuya rentabilidad estaban directamente vinculada a la evolución del mercado de las hipotecas subprime.
El regulador también carga contra el fondo de inversión Paulson & Co, encargado de colaborar de una manera activa en la selección y estructuración de esa deuda y, por lo tanto, conocía el riesgo que entrañaba.
Además, y siempre según lo defendido por la SEC, el fondo se dedicó a invertir en esos instrumentos, pero lo hizo a la baja, lo que quiere decir que apostaba a que iban a perder valor.
"Goldman permitió a un cliente que estaba apostando en contra de la evolución del mercado hipotecario tener una gran influencia en la selección de los activos que debían incluirse en la cartera del producto", mientras aseguraba a sus clientes que la selección la hacía "una tercera parte objetiva e independiente", explicó el director de la División de Investigación de la SEC, Robert Khuzami.
Según la SEC, Paulson & Co llegó a pagar 15 millones de dólares a Goldman Sachs para apostar en contra de los activos que él mismo había seleccionado, con la creencia de que estos tendrían problemas, tal y como ocurrió.
Goldman Sachs nunca informó de este conflicto de intereses, del que era consciente el vicepresidente Tourré, a los clientes a los que vendió sus productos, y que ahora dicen haber perdido unos mil millones de dólares por ello.



