Sabiendo Tenaris, ojo del huracán anterior, 1,23% en el día... por extensión todo pareció retornar a posar las cuatro ruedas sobre el camino. Venía de irse de largo en una cerrada curva del martes, con las plazas bullendo y una caída a pique de los precios. Ayer, con suma facilidad, el índice Merval salió del «ceca» y retornó a la «cara», para treparse otra vez sobre los 1.600 puntos. Un tapón a los nervios que se habían generado, a través de un Chávez amenazando activos de un grupo cotizante en nuestro medio. Esos $ 83 millones de Tenaris buscando salida en una sola rueda, como sucedió, tenían que desequilibrar a las demás como en el clásico efecto «dominó». Pases de posiciones, ventas en otras acciones para poder resistir la oleada vendedora en una. Un desorden total y que terminó con un Merval, yéndose nuevamente bajo la línea de flotación.
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Ayer, esa acción que se hizo eje de efectos operó también con volumen importante -más de 1,6 millón de nominales- en torno de los $ 33 por acción. Pero, ya no pesó tanto en el buen total del día, y sumó para recomponer los índices con su saldo porcentual.
Con 1.587 de mínima, 1.611 de máxima, el índice cerró en los 1.600 y reportando más de 2% de aumento.
El cúmulo de órdenes llegó a los $ 126 millones, con el rebaje implícito en Tenaris. Todo cabe en estos días, donde acertar o equivocarse, viene con premios «gordos». Vamos por la cuarta.
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