Como era previsible, fue alarmante la cantidad de empresas y particulares que no pudieron resistir la recesión y debieron presentarse en concurso o quiebra en febrero de 2002, el primer mes de actividad judicial del año. Según los datos que durante todo febrero fueron aportando los Tribunales Comerciales de la Capital Federal, que por su importancia representan a los de todo el país, el mes pasado fueron 283 las empresas con problemas de continuidad que debieron recurrir a la Justicia; lo que implica 53% más que un año atrás. Hay que recordar que en febrero de 2001 la variable mostraba un ritmo descendiente y todavía no había estallado lo más profundo de la crisis económica, que generó desde los últimos cuatro meses del año pasado una verdadera catarata de presentaciones. En realidad en febrero de 2002 sólo se mantuvo el nivel elevado de quebrantos de los últimos meses en una cifra superior a los 250 casos; situación que se vive desde setiembre de 2001. Incluso en febrero de 2002 lo que se mantiene es la alarmante tendencia de presentaciones en concurso de todo tipo de empresas y particulares. En este caso el incremento anual trepa a 76%. Lo negativo de este dato es que la presentación en concurso es el comienzo de un proceso de quebranto que puede demandar entre cinco meses y dos años de resolución. El hecho de que aumente esta variable implica que durante el resto de 2002, o por lo menos en el primer semestre, la situación del indicador será más que complicada. Lo que habrá que observar entonces es de qué manera evolucionan en los próximos meses las presentaciones de concursos para ver si hay alguna mejora.
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También es concurrente en febrero la gran cantidad de casos notables que llegaron a una situación de complicada continuidad y las abultadas deudas denunciadas. Los dos casos más complicados están directamente vinculados con la caída en los niveles de actividad en la construcción. Se trata de los concursos proveídos de Cerámica Zanón, fábrica de revestimientos y cerámicos y de Ferrum SA, productora de artefactos sanitarios. En el primer caso el pasivo llega a los 72.531.017 pesos, mientras que el segundo denunció deudas por 47.074.212 pesos. El segundo grupo de empresas con problemas serios en febrero de 2002 se da en los textiles. En este caso aparecen los concursos presentados de Vesuvio con un pasivo de 34.525.501 pesos, Kickfrance SA, comercializadora de indumentaria con las marcas Coniglio y Lacoste, que denunció pasivos por 44.900.764 pesos; INTA Industria Textil, el legendario fabricante de los guardapolvos Arciel y Basicos SA, que maneja la marca Chocolate y denunció pasivos por 4.812.540 pesos. También se presentaron en concurso empresas importantes como BMG Industria del Disco ($ 1.254.518), Ferrovías (concesionaria del ferrocarril Belgrano), Radio Emisora Cultural SA más conocida como radio «Rivadavia» ($ 12.753.733), el Club Atlético Platense, Hilo Comunicaciones ($ 3.932.554), la operadora gastronómica Cipriani Dolci, el fabricante de agendas Morgan SA (2.966.924) y el periodista Jorge Lanata. También aparecen dos empresas transportistas, Microómnibus Saavedra SA de Transporte automotor más conocida como la línea 19 de colectivos; y Almafuerte Empresa de Transporte que opera las líneas 284, 378, 325, 504, 628 y 622.
Dentro de las quiebras figuran en los listados de febrero de 2002 Transportes Automotores Terrestres Argentinos (TATA), Buruca Iluminación y el gastronómico Menta y Chocolate.
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