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"No hay ningún apoyo entre los acreedores para lo que Argentina ha puesto sobre la mesa", dijo a la AFP Hans Humes, co-presidente del Comité Global de Tenedores de Bonos de Argentina (GCAB en inglés), que reúne a poseedores de títulos de deuda pública argentina impagados por 37.000 Millones de dólares.
Para Humes, lo que se ha dicho en los últimos días acerca del visto bueno de las autoridades bursátiles pertenece más bien al campo de las "relaciones públicas para Argentina".
"No se trata de una 'luz verde'" de italianos y estadounidenses, afirmó Humes, "sino de un 'no hay más preguntas'".
"Nadie entre los grandes tenedores norteamericanos aceptará un acuerdo" como el presentado, explicó Humes, que mantuvo contactos con estos poseedores de deuda pública tras los anuncios de Washington y Roma.
El gobierno pondrá en marcha el 14 de enero el canje de bonos para salir de la mayor moratoria de la historia, declarada hace tres años, después de que la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, en inglés) declarase "efectiva" la oferta de reestructuración por 81.800 Millones de dólares.
La Comisión de Valores de Italia (CONSOB) se sumó a la aprobación del prospecto de canje así como las autoridades de Luxemburgo y falta esencialmente un signo similar de Tokio.
El Palacio de Hacienda prevé que el cierre formal del canje se producirá el 25 de febrero y el 14 de marzo se hará el anuncio de los resultados.
El gobierno de Néstor Kirchner busca salir del mayor cese de pagos de la historia, decretado a finales de 2001.
"Las noticias (económicas) que vienen de Argentina son cada día mejores, la justificación original de pedir un alivio de este tamaño se pierde", explicó Arturo Porzecanski, director de mercados emergentes y estrategia de deuda de ABN AMRO en Nueva York.
"El proyecto de obtener el mayor perdón de la deuda en la historia de Argentina y de los más grandes en los anales de la historia financiera del mundo, todavía tiene mucho camino por recorrer", vaticinó.
"El canje tiene efectivamente una aprobación burocrática por parte de la SEC y las autoridades italianas, pero no tiene la bendición de ninguno de las autoridades y organismos internacionales que cuentan", agregó.
Porzecanski puso como ejemplo que "ni el presidente ni el Banco Mundial ni el director general del Fondo Monetario Internacional han dicho: 'yo les recomiendo que acepten esto'".
Para Walter Molano, director de investigación de BCP Securities, los anuncios de la SEC y su par italiano "no son apoyos, son sólo procedimientos legales que deben cumplirse" y "no cambian para nada las posibilidades de que (el canje) vaya a tener éxito".
Molano consideró que la reestructuración podría acabar saliendo adelante aunque con una aceptación menor de la que pretende el Gobierno: "lograrán el apoyo de más del 50% de los acreedores", auguró.
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