20 de junio 2002 - 00:00

Guidotti descarta un posible miniacuerdo

El ex viceministro de Economía y negociador de la deuda externa desde 1996 hasta 1999, Pablo Guidotti, descartó la posibilidad de que la Argentina alcance un miniacuerdo con el FMI hasta alcanzar uno definitivo en setiembre: «No es así cómo se maneja el Fondo. Siempre debe haber un programa de al menos un año de duración con un programa concreto que lo avale».

El economista, que actual-mente se desempeña en la Universidad Di Tella, aseguró que la única forma de no caer en default con los organismos inter-nacionales -si no se cierra un acuerdo con el FMI-es que «el directorio del Fondo le solicite formalmente al Banco Mundial y al BID que renegocien los vencimientos de la Argentina». Entre julio y setiembre, la Argentina tiene por delante vencimientos de deuda por más de u$s 5.000 millones con organismos.

Guidotti aseguró que para el BID y el Banco Mundial sería muy grave no refinanciar a la Argentina «porque podrían perder la calificación máxima que tienen en los mercados internacionales». Esto a su vez, le quitaría margen para continuar prestando a países que atraviesan situaciones económicas delicadas.

A continuación, el diálogo que mantuvo con Ambito Financiero:

Periodista: ¿Existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo especial con el Fondo para llegar a setiembre y ahí sí cerrar un programa de largo plazo?


Pablo Guidotti
: En realidad, el programa que cualquier país puede acordar con el FMI es un stand-by, que típicamente tiene un año de duración. Pero es un acuerdo completo, con carta de intención incluida y el compromiso de cumplir con determinadas metas fiscales y monetarias. No está previsto en el funcionamiento del Fondo la posibilidad de cerrar un miniacuerdo por un par de meses hasta llegar al definitivo.

• Recomendación

P.: ¿Quiere decir que si no se llega al 14 de julio a cerrar un acuerdo definitivo, lo cual parece probable, la Argentina caería irremediablemente en default con los organismos internacionales?

P.G.:
No es tan así. El directorio del Fondo podría recomendarles al BID y al Banco Mun-dial que refinancien los vencimientos que tienen con la Argentina hasta fin de año, aun cuando no hubieran llegado a un acuerdo final con la Argentina. Pero se trata de una decisión claramente política, que de producirse sería recomendada por los países que integran el Grupo de los 7, que son los que mandan en el organismo.

P.: ¿Podría haber también una orden política de los países más desarrolladas para que la Argentina alcance un acuerdo con el FMI, tal como en su momento consiguió Rusia?


P.G.:
Lo usual es que las metas a las que se compromete el país deben ser convincentes y cumplibles. De otra forma, es muy difícil que el Fondo dé su aprobación. El caso de Rusia es especial y, sin duda, condiciona este tipo de soluciones. En 1998, antes del default, recibió u$s 20.000 millones del FMI por sugerencia de los Estados Unidos. Pero desde el principio estuvo claro que no podría cumplir con aquellos compromisos. El resultado fue que la situación estalló a los pocos meses. Desde ese momento, hay un cuidado muy especial por no tomar decisiones que sean puramente políticas, sin un programa creíble.

P.: ¿Y el Fondo tiene capacidad para refinanciar automáticamente todos los vencimientos que la Argentina posee hasta fin de año?


P.G.:
Lo único que el FMI puede refinanciar por doce meses es un crédito especial otorgado durante el blindaje, denominado Facilidad Suplementaria de Reservas, por u$s 3.000 millones. Ya hubo u$s 1.000 millones que refinanció en enero y quedan dos tramos más hasta fin de año. El resto de los créditos no puede ser refinanciado automáticamente. Para ello debería existir un programa acordado. Por eso, no se debe descartar que la Argentina caiga en default con el FMI, pero siga cumpliendo con el BID y el Banco Mundial.

P.: ¿Qué efectos tendría que la Argentina deje de pagarles a los organismos multilaterales?


P.G.:
En el caso del FMI el problema no es tan serio, porque ellos tienen capital propio que aporta cada uno de los países miembros. En todo caso, buscarán recuperar el dinero más adelante. Para el BID y el Banco Mundial el tema es más delicado, porque son organismos que toman plata del mercado inter-nacional. Y si la Argentina no paga, podrían correr el riesgo de perder la calificación de triple (la más alta) que tienen desde su creación. El BID, por ejemplo, posee cerca de 20% de sus préstamos totales en la Argentina. Si el país no puede pagarle, entonces ellos se verán obligados a recortar líneas crediticias a otros países considerados riesgosos.

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