En el terreno de Dique 4 que alguna vez iba a albergar un estadio cubierto y luego un complejo de oficinas "premium", ahora el grupo chileno de Ricardo Klinger invertirá u$s 60 millones para levantar un cinco
estrellas de lujo.
Con el dólar caro llegan los turistas, y con ellos vuelvenlas inversiones hoteleras: un grupo chileno adquirió un terreno en Puerto Madero para levantar un cinco estrellas de lujo, e inversores de origen gastronómico se quedaron con el hotel Lancaster en el microcentro para ponerlo en valor. Además, en las cercanías del distrito bancario se está levantando otro «cuatro estrellas» y hay rumores de que otro grupo -esta vez de inversores localesalquiló por varias décadas un viejo hotel cerca de la calle Florida para reciclarlo.
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La más significativa de estas inversiones es la que hará un grupo de capitales chilenos encabezado por el empresario Ricardo Klinger, que acaba de adquirirle a Urbanyard el predio frente al hotel Hilton, en Puerto Madero. Será un Ritz Carlton, una de las marcas de lujo más reputadas en el mundo, tendrá unas 320 habitaciones y requerirá -además de los u$s 10 millones que se habrían pagado por el terreno-otros u$s 50 millones para el edificio. Se sabe que internacionalmente el costo de construcción de una habitación cinco estrellas ronda los u$s 100.000; sin embargo, en establecimientos de categoría superior esa cifra crece de manera considerable. El proyecto está siendo elaborado por un estudio chileno, el mismo que hizo el del Ritz Carlton de Santiago de Chile, propiedad del mismo grupo que hará su homónimo porteño.
Urbanyard, la firma de los hermanos Neuss, compartía el terreno con la desarrolladora neoyorquina Tishman Speyer. Se trata de un importante predio -está en el extremo sudeste del Dique 4- con una larga historia; es que iba a ser destinado a levantar un estadio cubierto en el marco del primer plan maestro para el viejo puerto. Posteriormente las sucesivas crisis, la obvia imposibilidad de recuperar la inversión y el fracaso argentino en lograr la organización de los Juegos Olímpicos de 2000 hicieron que cambiaran dueños y uso (en el consorcio original estaba el grupo Torneos y Competencias y la Editorial Atlántida, entre otros). Así fue que Urbanyard se asoció con Tishman Speyer con la intención de levantar allí un complejo de oficinas «Triple A»; el cartel, anunciando la obra («las mejores oficinas de Buenos Aires») podía verse hasta hace algunos días. Pero la evidencia de miles de metros cuadrados de espacios comerciales sin alquilar o vender, más la devaluación y el default, hicieron que los estadounidenses desistieran del proyecto y levantaran campamento, abandonando la Argentina. Así fue que aparecieron los inversores chilenos, dispuestos a comprar. La versión indica que allí también se levantará un complejo habitacional, cuyas características aún no han sido definidas.
En lo que sería la otra cara de la moneda, el empresario chileno Mario Paredes le vendió el hotel Lancaster, ubicado en Reconquista y Córdoba, a un fuerte grupo gastronómico con restoranes y bares en toda la ciudad. La operación rondaría los u$s 4,5 millones, a los que habrá que agregar otros u$s 2 millones para ponerlo en valor. Se trata de un cuatro estrellas de 110 cuartos, en el que hasta hace un par de años funcionara el restorán Catalinas del chef Ramiro Rodríguez Pardo. La versión indica que el hotel arrastra una deuda cercana al millón de dólares con el fideicomiso creado por el gobierno bonaerense para limpiar de pasivos incobrables al patrimonio del Banco Provinciade la que se haría cargo el grupo comprador (monto incluido en el precio). Paredes le había comprado el Lancaster en 1998 a la condesa italiana residente en Suiza Moreschina de Arrivabene, quien entre otros activos en el país conserva una esquina «premium» en el centro de la ciudad de Mendoza. La idea de los nuevos dueños es convertirlo en un cuatro estrellas superior.
Otros proyectos en marcha:
• Se está construyendo un hotel de características similares a pocos metros de allí, en 25 de Mayo y Córdoba, en el que intervendría capitales bolivianos; sería el mismo grupo que opera un importante hotel en Salta.
• Trascendió que en las cercanías-, de Galerías Pacífico un grupo de constructores locales le alquilaron un hotel a sus dueños por 30 años para reciclarlo totalmente y entrar a competir en el mismo segmento de precio.
• El Four Seasons, que ya tiene doce años de edad y al que desde su inauguración poco es lo que se le modificó o agregó, está a punto de recibir una inyección de u$s 3 millones para actualizar sus instalaciones y adecuarlas al nivel internacional de su marca.
A estos proyectos se le suman decenas de iniciativas en el interior del país, lo que pinta un panorama de fuerte crecimiento en un sector que parece atraer a los inversores como hacía una década no sucedía.
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