Las principales características del nuevo canje de depósitos reprogramados (CEDRO) anunciado el martes por el ministro Lavagna son la diversificación del riesgo crediticio y la posibilidad de tener un seguro de cambio. A diferencia del canje anterior, en esta oportunidad el ahorrista accede a un bono o a una garantía del banco emisor del certificado reprogramado. Debe destacarse además que ahora el Estado ofrece un seguro de cambio por el probable diferencial con el dólar libre. «Esta propuesta es superadora de la anterior porque permite que el depositante retenga el derecho frente al banco. De modo que se mantiene la relación del banco con el cliente, cosa que no ocurría en el canje anterior», afirma Julio Piekarz, director de la consultora IB&CP, quien destaca que «es también más diversificadora».
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Para Dick Schefer, economista del CEMA, resulta también atractivo el hecho de que ahora hay un bono emitido por el banco. «Teniendo en cuenta la situación de default del Estado, a la hora de decidir, sin duda el riesgo crediticio de un banco extranjero es mejor.» Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía, coincide en que a la gente le gustará la opción de que el banco emita un bono. «Es una alternativa interesante», señaló, y afirmó que «será un supernegocio porque a partir del año 2006 el tipo de cambio libre estará por debajo de $ 1,40 + CER. De modo que el gobierno no tendrá que poner plata».
Las opciones que tiene el ahorrista cuando su depósito supera los $ 7.000 son canjear el CEDRO por: OPCION 1: un bono del Estado en dólares.
En este caso recibirá un BODEN 2013 a 10 años con amortizaciones semestrales a partir de 2006, con una tasa de interés de LIBOR hasta 3% anual. Pero en caso de default tendrá la garantía del banco emisor del CEDRO, hasta $ 1,40 + CER (hoy $ 1,89) más la tasa en pesos. De modo que en caso de default total del Estado el ahorrista cobraría -hoy- $ 1.890 más la tasa, por sus u$s 1.000 originales. «Sería la misma situación que tenía con su CEDRO, pero a un mayor plazo», explica Piekarz. • OPCION 2: un bono del banco, en pesos. Cada banco emitirá un bono a 10 años con amortizaciones semestrales a partir de 2006, con una tasa de interés de 2% anual en pesos. Es decir que pagará $ 1,40 + CER más la tasa en pesos -hoy sería $ 1.890-. En el caso de que el ahorrista cobre el equivalente a menos dólares originales, el Estado pone la diferencia. Es decir que actúa el seguro de cambio por la diferencia entre los $ 1.890 y el valor del dólar libre. Hoy sería $ 1.760 (= $ 1.890 - u$s 1.000 a $ 3,65). En el caso de que el Estado incumpla con el seguro de cambio, el ahorrista tendría, entonces, lo mismo que con el CEDRO.
«Si uno está dispuesto a mantener el bono a finish -es decir, hasta el vencimiento- las dos opciones son iguales en caso que el Estado incumpla (default)», sostiene Piekarz, ex gerente general del Banco Central. «Sólo en el caso de dudas sobre la entidad, la opción 1 domina a la opción 2», agrega.
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