25 de julio 2002 - 00:00

Helados y autos, en negocio común

La heladería Persicco se convierte en cadena y negocia con dos terminales automotrices para encarar juntos el negocio del «delivery». La empresa de los herederos de los fundadores de Freddo, que arrancó con un solo local en Palermo, está a punto de inaugurar dos más: uno en Caballito (frente al parque Rivadavia, justamente ocupado por Freddo hasta hace pocas semanas) y otro en La Imprenta, la galería de Belgrano donde se inició la «movida» de Las Cañitas (ocuparán el local que dejó libre el restorán X-Caret). «Nuestra idea es consolidarnos con ocho o nueve locales en la Argentina, y después salir a España», dice Federico Aversa, uno de los socios (junto con Juan Guarracino) de Persicco. Pero antes de marzo del año próximo tendrían funcionando al menos tres bocas de venta más: una en las inmediaciones de Cabildo y Juramento, y otras dos en Alto Palermo y Paseo Alcorta. Además, dicen en el mercado, le habrían hecho una propuesta a APSA por el local que dejó vacío Harry Cipriani en la entrada a Patio Bullrich. Finalmente, adelanta Aversa, «estamos conversando con dos automotrices, Peugeot y Fiat, para hacer un co-branding: ellos pondrían los vehículos, nosotros el helado y surtiríamos a los countries dos o tres veces por día. Pero estamos en una etapa muy preliminar».

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