Obama instó al líder republicano Boehner a aprobar un proyecto para mantener el financiamiento por seis semanas.
El Gobierno de Estados Unidos se encontraba al borde de una paralización financiera, mientras el Congreso seguía inmerso en una batalla entre los partidos por el presupuesto derivada de los intentos de los republicanos de frenar la reforma de salud promovida por el presidente Barack Obama. Pasada la medianoche, la Casa Blanca ordenó iniciar el cierre de actividades.
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Senadores del partido Demócrata rechazaron una tercera tentativa del opositor Partido Republicano, que posee mayoría en la Cámara de Representantes (diputados), porque postergaba el plazo de entrada en vigor de la reforma del sistema de salud pública propuesto por el presidente, Barack Obama, apodada "Obamacare".
Según el senador demócrata Harry Reid, los legisladores del partido Republicano "han perdido la cabeza", y prefieren provocar la parálisis del gobierno federal para bloquear la reforma del sistema de salud.
"Albert Eistein decía que la estupidez consiste en hacer lo mismo una y otra vez pensando en obtener un resultado diferente", ironizó el senador Reid en referencia a los diputados del partido Republicano.
En caso de que no se llegue a un acuerdo, el Gobierno quedará paralizado a partir de hoy. Obama alertó que esa parálisis provocaría la puesta bajo licencia sin sueldo de unos 800.000 empleados públicos en todo el país.
Además, Obama había instado al líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, a respaldar una legislación que mantiene el financiamiento del Gobierno por seis semanas y a que se vote rápido para evitar que se produzca un cierre parcial de oficinas públicas.
La Casa Blanca dijo que Obama, en una llamada telefónica al principal representante republicano, pidió a Boehner que deje sus intentos de vincular el financiamiento del Gobierno con los recortes de fondos para la ley de salud ya aprobada, el principal obstáculo para un acuerdo.
"El presidente dejó claro al liderazgo republicano que deben actuar, como ya lo ha hecho el Senado, para aprobar un proyecto que financia al Gobierno por seis semanas y que no incluye ningún agregado ideológico extraño", dijo la Casa Blanca en un comunicado.
Obama pidió a la Cámara de Representantes que lleve a cabo una votación rápida de la legislación del Senado que financia al Gobierno, pero no recorta los fondos para salud para "mantener al Gobierno funcionando y evitar un cierre".
El mandatario reiteró que no negociaría bajo la amenaza de una parálisis.
Los efectivos de las administraciones podrían ser reducidos a un mínimo vital hasta una fecha indeterminada a partir del martes si los congresistas no aprueban una ley de finanzas temporaria antes de la medianoche, hora oficial del comienzo del ejercicio presupuestario 2014.
En tanto, Obama firmó una ley que garantizará el pago de salarios a las Fuerzas Armadas aunque el Gobierno quede paralizado.
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