11 de septiembre 2002 - 00:00

Hubo dispar reacción entre los economistas

Tras conocerse la noticia de que se liberarían los depósitos de hasta $ 7.000 atrapados en el «corralón», los economistas comenzaron inmediatamente a realizar los primeros cálculos sobre qué impacto podría tener esto en el dólar. En principio, no se trataría de un monto importante (algo más de $ 1.400 millones), el que podrá retirarse libremente desde el 1 de octubre próximo, aunque sí alcanza a una gran cantidad de ahorristas. Las opiniones son muy dispares. Para el director de Fundación Capital, Carlos Pérez, es una medida muy riesgosa y, además, inconsistente si se tiene en cuenta que en los últimos días el gobierno ha impuesto controles para aplacar la demanda de divisas y ahora la está alentando. En cambio, para Mariano Flores Vidal, economista de IB&CP, no va a tener un impacto macroeconómico importante, pero sí un impacto social al generar confianza. También el director de Ecolatina, Ricardo Delgado, coincidió en que no hay riesgos de que actúe como disparador del dólar. Las siguientes fueron las principales opiniones de economistas dadas a este diario:

RICARDO DELGADO
(Director de Ecolatina)

No veo presiones en el corto plazo. Hay un fenómeno que sorprende, que es que se ha estabilizado la demanda de dinero, y hoy la sensación es que no hay grandes órdenes de compra pendientes de dólares. El actual tipo de cambio es muy alto en términos reales. Tampoco hay riesgos en el corto plazo por el lado fiscal. No va a impactar en el dólar. Pero esto no implica que el tema del tipo de cambio esté resuelto. Cont. en pág. 4 Pero es una medida acertada en tanto y en cuanto se intente recuperar el principal activo de los bancos, que es la confianza. Además, va en línea con lo que están pidiendo algunos técnicos del FMI.

DANIEL ARTANA
(Economista jefe de FIEL)


Todavía no se sabe de cuánta plata se trata. Lavagna dijo que alcanza a 65% de los depositantes,
pero en monto no se sabe cuánto es. Hay que esperar un resultado mixto, gente que va a retirar el dinero y gente que lo va a dejar. Seguramente, los bancos intentarán tentar a los ahorristas para que se queden. Es una medida razonable, pero no va a generar eso solo confianza en la economía, porque la recuperación de la confianza depende de muchas otras cosas.

OSCAR LIBERMAN
(Director de Fundación Mercado)

Seguro que va a impactar en el dólar. Porque un porcentaje importante de la gente va a sacar ese dinero de los bancos, excepto que la entidad le dé una oferta muy importante, una tasa mejor que la inflación y que el dólar esperado a futuro. Una tasa que como mínimo esté por arriba de la que está dando el Indol y con algún tipo de garantía para que la gente lo deje en el banco. Hoy el único atractivo que tiene la gente para dejar el dinero en el banco es que no se lo roben en la casa.

CARLOS PEREZ
(Director de Fundación Capital)

Es una medida sumamente riesgosa e inconsistente. Es riesgosa porque el acuerdo con el FMI no parece cercano y el tema de los amparos no está resuelto. Entonces, no hay noticias alentadoras por delante como para arriesgar una medida de este tipo. Ya el vaso está bastante lleno: hay $ 14.000 millones de billetes y monedas, $ 8.000 millones en bonos provinciales, $ 4.000 millones de efectivo en el «corralito» y $ 4.000 millones de nuevos plazos fijos que también pueden ser retirados. ¿Hasta qué punto esta medida no puede ser la gota que derrama el vaso? Pero, además, es inconsistente. El plan B por no firmar el acuerdo con el Fondo fue una serie de restricciones cambiarias. Entonces se está restringiendo la demanda de dólares por un lado, estableciendo controles que actúan como parche porque falta el acuerdo con el Fondo; y por el otro, se habilita la demanda de dólares. Sólo se podría entender esta contradicción si apunta a una medida populista. Además, qué motivación va a tener el ahorrista por el canje si le están liberando sus depósitos. Y un depósito que es dinero de ahorro no es del «corralito».

MARIANO FLORES VIDAL
(IB&CP)

Es mejor esta idea de liberar hasta $ 7.000 del «corralón» que liberar el «corralito». Porque en el «corralito» hay unos $ 6.000 millones que era dinero transaccional que los ahorristas lo pasaron a plazos fijos para reducir costos y aprovechar las tasas. Entonces si se largara ese «corralito», esos $ 6.000 millones sí pueden ir a parar al dólar. La medida de liberar parte del «corralón» no va a tener un efecto macroeconómico tan importante porque no es demasiado dinero, y en cambio sí va a tener un impacto social. Además, hay que aprovechar que los bancos están en un buen momento de liquidez, que los amparos bajaron bastante y que los plazos fijos crecen cada día más, aunque en su mayoría son AFJP y fondos de inversión.

ALDO ABRAM
(Director de EXANTE)

Las medidas anunciadas son erradas porque alimentan el mercado de pesos y, por ende, la demanda de dólares. El Banco Central va a tener que salir a sostener la cotización, y esto es francamente contradictorio con las medidas de cerrazón del mercado cambiario y de capitales que se tomaron para retener las reservas. Primero hay que ver quién acepta asumir la pérdida de la pesificación, sobre todo, cuando hay fallos para redolarizar los depósitos, pero la gente que sí la acepte y se haga de esos pesos no se los va a quedar, va a ir al dólar seguro.

AMADEO VAZQUEZ

(Consultor de empresas)

El impacto sobre el dólar va a ser muy leve porque estamos hablando de depositantes y depósitos chicos, que tienen consumos y compras diferidos, y que no van a ir a la casa de cambio inmediatamente
. Presumo que Economía lo ha calculado bien, porque hasta ahora fue prudente en la liberación de los fondos, a los efectos de no generar ningún shock inflacionario. Es muy equitativa y marca una diferencia con el disparate que estaba haciendo la Corte Suprema con los amparos, que además liberaba los depósitos más grandes después de procesos judiciales dudosos.

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