Aníbal Ibarra ya decidió en qué gastará el excedente de $ 421 millones que recaudó por encima de las previsiones este año. Presentó ayer, con su secretaria de Hacienda, Marta Albamonte, ese proyecto donde incrementa considerablemente las partidas para obras públicas, que piensa harán eclosión el próximo año, electoral.
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La ampliación presupuestaria, que pide Ibarra, debe aprobarse en la Legislatura porteña, donde los diputados hace meses que imaginan distintos usos para el superávit. En ese debate, la oposición, representada por el macrismo y sus aliados, quiere insistir con una baja en los impuestos, con la quita de una cuota de las tasas municipales de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) a los vecinos que paguen puntualmente y similar sistema para el Impuesto a las Patentes del automotor.
El oficialismo, para amortiguar esa demanda, está aprobando en la Comisión de Presupuesto, que preside Jorge Giorno, una quita de 8% para esos vecinos cumplidores. También se debate un sistema simplificado de Ingresos Brutos, que representaría una rebaja para los pequeños contribuyentes.
• Destino
Albamonte explicó que el reparto de los $ 421.113.000 está destinado en su mayoría, $ 162 millones, como adicional de la inversión pública en «un nivel inédito para un gobierno subnacional» ya que deja en 18% del presupuesto total el gasto en obras. Dice la funcionaria que «se trata de adelantar la realización de obras, ya que el plan en desarrollo no puede ser afectado por el impacto de la coyuntura económica sobre la recaudación y así, adelantar, funcionacon la misma lógica anticíclica que llevamos adelante en política fiscal».
Considera además, el Gobierno porteño, una partida de $ 56,5 millones para solucionar problemas habitacionales. En ese rubro, donde Ibarra mantiene una causa judicial por el hacinamiento de personas en hoteles que les paga el Gobierno, habrá un incremento de 10% del total de la ampliación prevista, pero una parte estará destinada a la construcción de viviendas, mientras que el resto, unos $ 15 millones, para incrementar la política de subsidios a familias carenciadas para que adquieran alguna vivienda mínima.
Por otra parte, habrá un incremento de $ 88 millones para las obras de repavimentación, bacheo y reparación de veredas, y obras para paliar las inundaciones.
Para programas sociales, como vales para la compra de alimentos y garrafas, se destinarán otros $ 34 millones.
El resto de la ampliación presupuestaria considera gastos para mejorar los hospitales, compras de ambulancias y mantenimiento de los edificios, y también para Educación se prevé una partida de $ 78,75 millones.
De esta forma, el Gobierno porteño al elevar la ley de ampliación de presupuesto a la Legislatura porteña, que anticipó este diario, debe reunir 31 votos para su aprobación. La idea es que la norma se trate como un paquete de leyes:
- Ampliación presupuestaria. - Rebaja de ABL 8% para los vecinos que paguen en término.
- Sistema Unificado de Ingresos Brutos que otorga categorías similares a las de monotributo para el pago en montos fijos mensuales, en lugar de tasas.
Sin embargo, ayer mismo, Mauricio Macri insistió en que sus legisladores -son mayoría, 22, aun divididos en dos bloques-impulsarán 15% de rebaja en ABL y Patentes como también la disminución de la tasa del impuesto extrazona para que vuelva a 1,5% de 3% que mantiene ahora.
Con una Legislatura atomizada, el oficialismo que retiene apenas 3 bancas, cree que la discusión más compleja se dará no sólo con el destino del superávit sino con la Ley de Presupuesto 2005 que partirá de más de $ 4.500 millones, que enviará el Gobierno el 30 de setiembre próximo.
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