<i>Desperdicio de Martín Redrado</i>
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Reservas: el déficit de servicios cayó más de 20% en febrero y da alivio al frente externo
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Demanda de pesos en niveles preocupantes: en marzo marcó mínimos desde la salida de la convertibilidad
Martín Redrado
Eso sólo para la Argentina significará casi duplicar sus exportaciones agropecuarias en el futuro inmediato (27.000 millones de dólares que se sumarán a los aproximadamente 32.000 millones de la divisa norteamericana que se lograrán este año). Esta medida -impulsada casi solitariamente por Martín Redrado desde la vicecancillería- demuestra alto conocimiento de la macroeconomía y es la más importante -aunque casi se la ignore en los discursos oficiales- de los 16 meses de Néstor Kirchner en la primera magistratura del país.
También este joven economista fue pívot del acuerdo automotor con México que ya le permite a la Argentina exportar 50.000 unidades y con aumento año tras año. Logró igualmente aranceles libres para muchos productos en Estados Unidos, desde limones a los caños sin costura de Techint (grupo que ejerce un dominio peligroso sobre todo el gobierno Kirchner e, inclusive, sobre Redrado a nivel que sin su visto bueno no se producía el cambio al Banco Central). Además tuvo una actuación muy destacada en la OMC (Organización Mundial del Comercio), forzó junto a los buenos técnicos de Lula da Silva nuevos reagrupamientos de países emergentes, peleó por acuerdos bilaterales directos y debió sobrellevar «cancilleres» tan ineficientes como Carlos Ruckauf que hasta dependía de él para que le tradujera el inglés de los funcionarios internacionales.
• Otro riesgo
Brasil debe estar contento de que el más agudo economista y con más proyección hoy en el gobierno argentino haya sido circunscripto al área financiera-bancaria donde será obligado a mantener el dólar «recontra-alto», donde las reservas se acumulan solas por el especial momento externo, donde una pobreza inalterable de 46% y un desempleo cercano a 20% traban cualquier recalentamiento de la demanda que pudiera reactivar la inflación y agudizar la política monetaria.
Es lo dicho: Martín Redrado llevado al Banco Central es un desperdicio de talento y algo tan difícil como la especialización en un área clave. Además, desplazando a un Prat-Gay reconocido mundialmente como uno de los nuevos financistas que han surgido este año a nivel de proclamarlo internacionalmente el mejor. ¿Se puede entender esta política de Estado del actual oficialismo?
Para colmo dicen que el desplazamiento de Prat-Gay fue por oponerse a la forma de negociar la deuda en default de Roberto Lavagna. Pero ¿acaso se cree en el gobierno que algún economista serio (e independiente), además de Prat-Gay, puede apoyar la forma de negociación politizada que hizo el actual titular de Economía, aprovechando la suerte que la coyuntura externa permite cualquier barrabasada?
Porque también existe ese otro riesgo: que un economista joven de alta formación, como es el nuevo titular del Banco Central, tenga ahora que sumar a lo que ya sabe el aprender a ser hipócrita.



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