Impuestazo le dejará a Cristina $ 6.600 M
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Para la Casa Rosada un ingreso adicional por suba de retenciones tiene una gran ventaja sobre otros impuestos: no es coparticipable. Por lo tanto, la totalidad queda en manos del gobierno, que luego se encargará de distribuirlo como mejor le parezca. Muchos gobiernos provinciales se quejan, pero por lo bajo, ya que la mayor recaudación se genera en sus distritos a través de la explotación de la tierra, pero luego deben recurrir a Alberto Fernández y sus «superpoderes» en busca de auxilio financiero para hacer frente al pago de salarios.
Durante la campaña electoral, el candidato presidencial Alberto Rodríguez Saá repitió una y otra vez: «Se nota la poca caballerosidad de Néstor Kirchner, que pretende dejarle el gobierno en estas condiciones a Cristina». No está claro si el Presidente lo oyó, pero sí es obvio que con esta medida -a sólo 33 días del recambio presidencial- procura subsanar al menos una parte del desborde sucedido durante el año electoral. La suba del gasto fue al menos 50% mayor que la percepción de ingresos, un desequilibrio que -prometen- será subsanado en 2008.
Por lo pronto, los $ 6.600 millones adicionales aumentarían casi 38% el superávit fiscal del año próximo, considerando que este año se ubicaría en apenas $ 17.400 millones.
La decisión le da un margen considerable de maniobra al gobierno desde el punto de vista presupuestario, pero tampoco le sobra demasiado. En caso de que el gasto continúe subiendo por encima de la recaudación, no hay suba de precios internacionales ni aumento de alícuotas que alcance para mejorar las cuentas.
La turbulencia que continúa en los mercados y los problemas que enfrenta la Argentina para salir a buscar dinero fresco obliga a mantener un comportamiento fiscal mucho más austero que el de 2007. Será probablemente la primera prueba que deberá enfrenar casi de inmediato el nuevo gobierno.




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