20 de noviembre 2008 - 00:00

Impuestazos de moda: aumentan el gasoil. Se suman las provincias

Toda crisis alimenta la voracidad fiscal como fórmula prima-ria de salida de los gobiernos. Desde el 1 de enero, por ejemplo, el gasoil costará más caro porque el Congreso se dispone a votar un aumento de la alícuota que paga ese producto, insumo clave de toda la cadena productiva. No piensa el gobierno que la reducción de impuestos, como proponen otros, ayude más a la reactivación. El Ejecutivo pro-mete compartir con las provincias ese aumento del tributo, pero eso es una gota de agua en el desierto para los gobernadores. La andanada de subas de impuestos y tasas que batalla en Capital Mauricio Macri, en efecto, tiene ya su réplica en las provincias, donde la crisis financiera internacional profundizó la estrategia de apelar también a incrementos de impuestos. Entre los distritos que ya aplican alzas impositivas para sectores productivos y particulares -o planean hacerlo, si es que logran vencer los escollos que se encuentran en sus distritos-se encuentran Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Misiones, Neuquén, Santa Fe y Entre Ríos. Lo hacen pese a lo impopular, en muchos casos, de la medida, sobre todo en las puertas del electoral 2009.

Agustín Rossi
Agustín Rossi
El Congreso despedirá el año con la votación de un paquete de leyes impositivas que, más que una mera renovación de impuestos, se parece ya a un impuestazo. Ayer, la Comisión de Presupuesto y Hacienda se apuró a emitir los dictámenes de los proyectos de prórroga por un año más de la Ley de Emergencia Pública, el impuesto al cheque, el adicional de emergencia sobre el precio de los cigarrillos y una modificación al Impuesto sobre los Bienes Personales, que extiende su aplicación a las inversiones en fideicomisos no financieros y aclara que no existe ya un mínimo no imponible en el tributo, sino un mínimo exento de $ 305.000. Quien lo supere deberá pagar el impuesto sobre la totalidad de lo declarado.

Pero el Congreso también avanzó ayer con el proyecto que eleva de 21 a 22% la tasa del impuesto al gasoil. Esa suba le permitirá al gobierno hacerse de unos $ 100 millones extra que destinará a subsidiar el transporte urbano en el interior del país.

El proyecto, que fue presentado por el jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi, destina la recaudación adicional del impuesto al gasoil a compensar las tarifas de los transportes de pasajeros en «áreas urbanas y suburbanas» del interior para «moderar los costos (...) y evitar subas de tarifas». Es decir, es otra fuente de financiamiento para continuar elevando los subsidios al transporte.

Según el kirchnerista Alberto Cantero, el incremento del precio del gasoil «no debería por ningún motivo superar 0,013%».

Ese tributo fue creado durante la presidencia de Fernando de la Rúa y se aplicaba con una tasa fija de $ 0,05 por litro. Luego Eduardo Duhalde lo transformó en porcentaje dejándolo en 18,5%. Néstor Kirchner lo elevó dos veces, primero a 20,2% y luego a 21%, y ahora su esposa lo dejará en 22%. El monto que se recaudará por el total del tributo no es despreciable: $ 2.240 millones percibió la AFIP en 2007.

La discusión sobre la distribución de ese impuesto seguirá en el Senado, donde Miguel Pichetto deberá defender todo el paquete de fin de año que el gobierno intenta sancionar en tiempo récord.

  • Emergencia

    La discusión más fuerte tanto en Diputados como en el Senado será sobre la prórroga por un año más de la declaración de Emergencia Pública, la ley que le permite a Cristina de Kirchner desde modificar el tipo cambio y renegociar contratos y tarifas con empresas de servicios públicos privatizadas, hasta reinstaurar por decreto la doble indemnización.

    El radical Gerardo Morales ya prometió dar batalla en el Senado no sólo contra la Emergencia, sino también contra la distribución de los fondos del impuesto al cheque.

    El kirchnerismo pretendió ayer, además de emitir los dictámenes de todos los proyectos pendientes, sesionar en Diputados para pedir la preferencia de esos despachos y dejarlos habilitados para su votación.

    Pero la falta de quórum por la negativa de la UCR a colaborar con el número hizo fracasar la sesión, y el bloque oficial terminó pidiendo una sesión especial para el próximo miércoles a las 10.30 para bajar entonces al recinto todos los proyectos pendientes.

    La Emergencia que se sancionará nuevamente este año es tanto o más amplia que la que Duhalde le pidió al Congreso en enero de 2002, cuando utilizó esa misma ley para salir de la convertibilidad. Así quedará renovada la Emergencia Económica, Sanitaria, Ocupacional y Alimentaria.
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