INDEC: rebeldes desconfían de la misión a los EE.UU.

Economía

A dos días de las elecciones presidenciales, el oficialismo salió a defender con uñas y dientes la inflación que calcula el INDEC y se respaldó en el viaje a Estados Unidos que emprendió este miércoles la directora del instituto, Ana María Edwin, con el fin de cambiar la metodología con la que se mide el costo de vida.

Todo para mostrarle a la sociedad que el gobierno se preocupa por transparentar las estadísticas y que las críticas son producto del boicot opositor. Sin embargo, los técnicos del organismo mostraron ampliamente su disgusto ante la actitud del gobierno en el cierre de campaña, la cual caracterizaron como «electoralista y mentirosa».

  • Denuncias

    De esta manera, Daniel Fazio, delegado de ATE en el INDEC, recordó que hace 10 meses que los empleados del organismo están denunciado ante la sociedad y la Justicia las irregularidades cometidas en el cálculo del Indice de Precios al Consumidor (IPC), justo cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, intervino el sector con la ayuda de Beatriz Paglieri, la nueva directora a partir de febrero.

    El resultado de este accionarfue una inflación que sufriódiversas manipulaciones -desde borrar los precios y modificarlos en las mismas bases de datos hasta pedirles a los encuestadores que releven sólo los productos acordados con el gobierno-y su impacto sobre otros cálculos como la pobreza e indigencia.

  • Viajeros

    Lo cierto es que, según adelantaron fuentes del organismo, Edwin, Paglieri y Norberto Itzcovich, director nacional de Planificación y Coordinación Estadística, viajaron este miércoles a EE.UU.: para analizar la técnica de medición de precios que emplean en dicho país y para ver cómo se puede aplicar en la Argentina. Aunque Fazio remarcó que «no tienen la capacidad técnica para decidir semejante cuestión como son los cambios metodológicos», quitándole importancia a la iniciativa.

    El interés central es el de construir un nuevo indicador que además de reflejar la actualización de consumos de la sociedad argentina, pueda dejar de lado el impacto de los fuertes aumentos de precios que generan las demandas estacionales de determinados productos, al menos así lo explicó la candidata por el oficialismo, Cristina Fernández de Kirchner, en diversos discursos de cierre de campaña. Para ser más clara, el ejemplo que utilizó fue el del tomate.

    En ese sentido, Fernández no dejó de remarcar que la idea no es replicar el indicador norteamericano en la Argentina, sino que se busca corregir las estacionalidades.

    Sin embargo, estas declaraciones no dejaron de generar revuelo entre los técnicos del organismo, quienes sostuvieron que el viaje a Estados Unidos «es para justificar que se está haciendo algo» y que «a ella le dan la letra y después lo repite». Así se expresaron Fazio y otros empleados del INDEC, indignados por la actitud oficialista.

    Además, explicaron que la actualización de las preferencias de consumo están listas desde el año pasado con la Encuesta de Gastos de los Hogares 2004-05 y que se demoró su aplicación por la intervención oficial del IPC en febrero, cuando no les gustaba la evolución de los precios. Por eso, los técnicos sostienen que lo que dice el gobierno gira más en torno al «electoralismo que a la realidad» y desconfían de canastas paralelas.
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