Ayer, el Banco Central intervino comprando u$s 64,2 millones en la plaza. Hay exportadores que liquidan divisas, pero también fondos del exterior que apuestan a bonos indexados en pesos. En 2005, por primera vez desde la crisis, dejaron de fugarse capitales y el año se cerró con saldo a favor de u$s 1.200 millones. Pero la historia financiera muestra que rápidamente la tendencia puede revertirse. Con sólo un dato importante negativo que surja, los capitales huyen en lo inmediato. Pasó con la suba de tasas en EE.UU. del '94, el tequila posterior, y con la crisis asiática, por ejemplo. Por ello la importancia de mantener cuentas públicas ordenadas y no estar dependiendo, por caso, de que commodities se mantengan en precios altos por siempre.
• El nivel del excedente externo se reflejó en un aumento anual récord de u$s 8.431 millones en las reservas internacionales del BCRA.
• La cuenta corriente cambiaria acumuló un superávit de u$s 9.326 millones, representando una caída de u$s 819 millones respecto del año anterior. Esta baja se explica por los mayores pagos de intereses del gobierno, utilidades y dividendos. El efecto de estos pagos se compensó en parte por mayores ingresos por servicios, no registrándose variaciones significativas en el saldo del balance comercial cambiario.
• Los cobros de exportaciones de bienes mostraron un aumento de más de u$s 5.700 millones (18%) respecto del año anterior, totalizando ingresos por u$s 36.921 millones en el período. Este aumento permitió compensar el alza de los pagos de importaciones de bienesque totalizaron u$s 24.232 millones, con un crecimiento de 31% en comparación con 2004.
• La cuenta de capital y financiera del balance cambiario de 2005 tuvo un déficit de u$s 465 millones, lo que implicó una diferencia de casi u$s 4.400 millones respecto del año anterior. Esta menor salida neta de capitales se explicó principalmente por la reversión en el total del año de los flujos netos por activos externos del sector privado no financiero y, en menor medida, por los mayores ingresos de inversiones de no residentes, los desembolsos de los organismos internacionales (excluido el FMI) y las colocaciones de deuda en moneda extranjera del gobierno. Los efectos de estos flujos fueron atenuados por los mayores pagos al Fondo Monetario, préstamos privados y la formación de activos de externos del sector financiero.