11 de febrero 2002 - 00:00

Inmobiliarias esperan dos semanas de reactivación

El plazo de 17 días que tienen los ahorristas para decidir pesificar sus depósitos bancarios a $ 1,40 abre expectativas en el sector inmobiliario. Como después de ese lapso se hace más difusa la posibilidad de convertir en ladrillo dinero del «corralito», para los brookers podría darse en estos días una pequeña reactivación.

El primer indicio ocurrió este fin de semana con la vuelta de una oferta importante de propietarios dispuestos a aceptar pesos y certificados de plazos fijos como forma de pago para la compraventa de departamentos y locales
. Otra prueba fue la demanda, que desesperada por convertir en cualquier bien no bancario los depósitos, se lanzó ferozmente a consultar e intentar concretar alguna operación.
Aunque sorprende, nada de esto resulta ilógico. La semana pasada se terminó de definir el tiempo que tienen los dep o s i t a n t e s para elegir pesificarse o aceptar un bono a 10 años y esa fecha es el próximo jueves 28 de febrero. Anticipándose a cualquier nueva medida del gobierno e incentivados por el miedo de que la devaluación sea mucho más profunda de lo esperado, la demanda aumentó y continuaría así hasta que se termine ese plazo de pesificación. Los ahorristas que no pudieron deshacerse del «corralito» cuando era posible la emisión de cheques cancelatorios o la transferencia de fondos juraron aprovechar cualquier medida transitoria que les dé una oportunidad más y zafar de la preocupación de tener el dinero inmovilizado en el banco. Y el plazo de pesificación vendría a dar «esa oportunidad».

Lo menos entendible entonces es el comportamiento de la oferta. ¿Por qué hay propietarios que quieren vender aceptando un certificado de un depósito que no pueden sacar inmediatamente y que encima no tiene todavía un cronograma de retiro fijo?

•Nuevos propietarios

Lo que ocurre es que esta oferta no es la tradicional. No son los particulares mayoritariamente quienes venden porque quieren mudarse o cerrar un negocio. Los nuevos propietarios son los grandes desarrolladores inmobiliarios, las constructoras y los deudores. Tal es así que el grupo IRSA salió a ofrecer ayer propiedades en el Country Abril, en el Microcento y hasta en Palermo aceptando plazos fijos a los ahorristas del «corralito». «Ciertas empresas no los pueden tomar, IRSA puede tomar plazos fijos porque los puede colocar fácilmente como deuda en los bancos», dijo a Ambito Financiero Jorge Ginevra, titular de la inmobiliaria Aranalfe.

Entre los oferentes , también hay algunos particulares . Ellos cumplen con dos características fundamentales: son deudores de bancos que quieren saldar su obligación lo más rápido posible (por si cambian las pautas de la pesificación de las deudas) y buscan depositantes de esa entidad; o bien, son especuladores que pretenden vender a un precio conveniente para mudarse a un mejor departamento que comprarán seguramente a un deudor o constructora. «En este momento se están conjugando varias cosas: los tenedores de certificados de plazos fijos, los tenedores de inmuebles 'clavos' o difíciles de vender y los deudores pesificados», explicó a este diario el vicepresidente del Centro Argentino de Derecho Inmobiliario y Propiedad Horizontal (CADHIP), Ival Rocca.

Esta mezcla de deudores propietarios y ahorristas daría como consecuencia entonces que en estos próximos días se reactive (aunque momentáneamente) el sector inmobiliario.

Según explicó Ginevra, «para que un ahorrista compre un inmueble tendría que instrumentarse el cheque cuota, o fijarse mínimamente el cronograma de retiro de dinero del 'corralito'». Si esto no ocurre, «las operaciones que se concreten en los próximos días serán tomas de reservas a concretar completamente hasta que se sepa cuándo se puede retirar el dinero de los bancos», concluyó el brooker.

Para Adrián Faija, otro agente inmobiliario, «los próximos días serán un poco de aire para el sector» y
tendrán como protagonistas a los propietarios, «constructoras y empresas que hayan tomado créditos en bancos». consultados prevén que la compraventa de inmuebles sea no sólo de departamentos sino de negocios. A esto ayuda y complica que no están dadas las pautas para celebrar contratos de alquiler al precio justo. Ayuda a quienes prefieran comprar antes que alquilar para no perder con indexaciones sucesivas y complica a aquellos que pretenden comprar inmuebles con plata del «corralito» para alquilar luego.

El pronóstico del sector inmobiliario es que después del plazo de pesificación logrará reactivarse cuando la libre flotación del dólar encuentre calma en el mercado.

Asimismo, los especialistas consultados prevén que la compraventa de inmuebles sea no sólo de departamentos sino de negocios. A esto ayuda y complica que no están dadas las pautas para celebrar contratos de alquiler al precio justo.

Ayuda a quienes prefieran comprar antes que alquilar para no perder con indexaciones sucesivas y complica a aquellos que pretenden comprar inmuebles con plata del «corralito» para alquilar luego. El pronóstico del sector inmobiliario es que después del plazo de pesificación logrará reactivarse cuando la libre flotación del dólar encuentre calma en el mercado.

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