20 de septiembre 2002 - 00:00

Insisten en más controles para los bancos públicos

La de Horst Köhler no fue la única carta que llegó ayer desde Washington dirigida al gobierno argentino. También el encargado de seguir el futuro del sistema bancario local dentro del FMI, David Holschire, envió su propia misiva dirigida soal presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, y al secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.

El texto tiene un carácter más técnico respecto de la carta de Köhler. Singh detalló algunos aspectos centrales que deberían figurar en la carta de intención que están elaborando los encargados del caso argentino en Washington.

• Siete puntos

La carta, a la que tuvo acce-Ambito Financiero, consta de siete puntos centrales. Algunos constituyen exigencias del FMI no negociables y en otros se deja abierta la puerta para continuar las discusiones con el equipo económico y el directorio del BCRA. Estos son los puntos principales, que enfocan la cuestión monetaria y de regulación financiera, que incluye la carta:

1- Adoptar una política uniforme de liquidez para bancos públicos y privados: se busca evitar, en especial, que los redescuentos beneficien a la banca oficial, en detrimento de las entidades privadas.


2- Reformar el sistema legal para resolver el futuro del sistema bancario: se trata de darle más herramientas al Central, más allá de lo dispuesto en el artículo 35 bis de la Ley de Entidades Financieras, para trabajar en el cierre y las fusiones futuras de bancos.

3- Indemnidad para funcionarios del Central: el FMI pide un paraguas de cobertura no sólo para el presidente, sino también para el resto del directorio. Pero deja abierta la puerta para futuros comentarios que al respecto eleve el equipo económico. Se sabe que el titular del Palacio de Hacienda, Roberto Lavagna, se opone a esta iniciativa.


4-
No separar al Central de la Superintendencia de Bancos: según el organismo, esto debilitaría la función de super-visión. En cambio, sí exige que la Unidad de Reestructuración Bancaria a crear funcione como órgano separado de la Superintendencia de bancos.

5- Deben reforzarse las regulaciones prudenciales: apunta a recrear una banca más sólida para recuperar la confianza del público, tras el «corralito». El BCRA y Economía deberán acercar las propuestas correspondientes para su evaluación en Washington.


6-
Equilibrar los balances de los bancos: alude a la necesidad de que las entidades reciban rápidamente los bonos de compensación comprometidos por la pesificación asimétrica. Son u$s 9.500 millones pendientes aún de emisión por parte del Ministerio de Economía.

7- Reestructuración de la banca pública: no se trata de un punto de cumplimiento inmediato, pero sí para ir avanzando. El viernes próximo el Banco Mundial realizará un seminario especial, en el que participará Pignanelli, para discutir el futuro de la banca oficial en la Argentina y en el resto de Latinoamérica.

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