19 de agosto 2002 - 00:00

Insólita situación en Mercado de Liniers

Aníbal Ibarra fracasó en su intento de desalojar el Mercado de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires pero, condescendientes, los legisladores porteños están dispuestos a hacer cumplir la ley que prohíbe -a partir del 8 de setiembre próximo-el ingreso de ganado en pie a la Capital Federal.

Sancionaron el jueves una resolución exhortando a Ibarra para que acelere esas negociaciones. De todas formas, se descuenta que la declamación de los diputados no podrá lograr que en 15 días se traslade, como se está buscando, la actividad que regula el precio de la carne.

La mudanza está en cambio comprometida para dentro de dos o tres años -a pesar de que el contrato de ocupación caduca a fin de mesmientras que el gobierno nacional demora la transferencia a la Ciudad de Buenos Aires de las 34 hectáreas que ocupa el mercado, por las cuales cobra un canon de $ 30 millones anuales
. Aun sabiendo esta situación y el trámite que lleva el traslado, los legisladores intentan impedir el ingreso del ganado, conformando así a los vecinos de la zona de Mataderos que demandan el urgente desalojo de la hacienda de su barrio por un cúmulo de razones de higiene y seguridad.

Sin embargo, los legisladores, o Ibarra, no estarían listos para impedir que los camiones con 10.000 vacas y toros diarios se detengan antes de cruzar la frontera provincial, la avenida General Paz.

«¿Qué vamos a hacer, no se les ocurrirá que la Policía Federal intervenga en esto?»
, reclamó un diputado durante la reunión de la comisión legislativa de seguimiento del tema, que preside Cecilia Felgueras (recordar que, aunque haya quedado en el olvido, es la vicejefa de Gobierno).

•Propuesta

Otro legislador, Julio Crespo Campos, se atrevió a dejar al resto en ridículo: «Les enseñarán a las vacas a que lleguen sentadas, ya que la ley prohíbe el ingreso de ganado en pie», refutó ante la consumación del proyecto de resolución que llegó al recinto.

Felgueras, que alentó la teoría de que en realidad las tierras serían de la Capital Federal y no de la Nación, quedó perpleja cuando otro miembro de la comisión le propuso: «No vamos a molestar a la Policía, menos a la Gendarmería, pero Ibarra tiene injerencia sobre una parte del Regimiento I de Patricios...». La frase de Atilio Alimena quedó interrumpida ante la carcajada del resto, ya que el legislador se refería a los soldados que custodian el palacio municipal, en Bolívar 1, con galera y fusil.

Ante la informalidad del tratamiento del tema, otro integrante del conjunto reclamó seriedad: «No necesitamos fuerzas para sacar al ganado porque el problema es que los vecinos están dispuestos a cualquier cosa con tal de que no ingresen los camiones el 8 de setiembre». Esa decisión inclusive llegó a oídos de los consignatarios y peones que trabajan en el mercado, quienes como réplica a la amenaza barrial aseguraron que podrían «soltar las vacas ante una protesta semejante».

Lo cierto es que los consignatarios consiguieron que en el partido de San Vicente, en la provincia de Buenos Aires, le dieran la bienvenida al proyecto de trasladar allí la actividad. Desconfiados, los diputados aceptaron una visita guiada al lugar donde les aseguraron que comenzaron las obras con la plantación de árboles jóvenes.

•Prórroga

El Mercado de Liniers SA requiere de dos años de prórroga de su contrato de ocupación actual, más uno de gracia, para poder disponer nuevas instalaciones en San Vicente, por eso Rafael Delpech, ex secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación estaba dispuesto a firmar una prórroga. Al mismo tiempo el funcionario comenzaría el trámite para el traspaso del predio, donde Ibarra quiere hacer espacios verdes y un centro recreativo a la Ciudad. Pero Delpech renunció el viernes pasado y todo volvió a cero.

La ley que no podrá aplicarse, sancionada el 30 de agosto del año pasado en tanto, establece que se prohíbe el «ingreso de ganado vacuno en pie en todo el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la excepción de aquellos destinados a exposiciones, ferias o actividades científicas, culturales o deportivas» y que «la prohibición establecida comenzará a regir a partir del traslado total del mercado concentrador de hacienda fuera del perímetro de la Ciudad de Buenos Aires».

Sin embargo, en el último artículo aclara que en caso de que no se compruebe
«avances en el proyecto de traslado del mercado, informará a este cuerpo, el cual determinará la prohibición establecida haciéndose efectiva el día 8 de setiembre de 2002». Una decisión creada por legisladores que ahora no saben cómo se la harán cumplir a Ibarra.

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