17 de julio 2002 - 00:00

Intenta el gobierno hoy demostrar que se está saliendo de la recesión

Parte del equipo de Roberto Lavagna intentará hoy anunciar que la Argentina comenzó a salir de la recesión. Sin embargo, los hombres del Palacio de Hacienda tendrán problemas para sostener técnicamente esta afirmación, por lo menos ante la mayoría de los economistas privados que se dedican a calcular mensualmente la situación de la actividad económica.

Lavagna se basa en que en junio de 2002 se habría registrado el tercer mes consecutivo de crecimiento en el oficial Estimador Mensual Industrial (EMI), en un porcentaje cercano a 1%. Esto implicaría que en el segundo trimestre de 2002 la industria habría crecido desestacionalmente contra los primeros tres meses de este año. Ayer fue el propio ministro de Economía el que adelantó la suba al asegurar que «la situación argentina refleja signos de mejoría» y que «el segundo trimestre del año tendrá números positivos por primera vez en los últimos dos años y medio».

•Insuficiente

Pero para los economistas privados, este incremento sería insuficiente para concluir que la industria abandonó el proceso recesivo y comenzó un ciclo de crecimiento. Aunque para los más cercanos a la visión de Economía, falta por lo menos otro trimestre, para oficializar técnicamente la salida de la recesión. Los más duros, desmienten totalmente cualquier posibilidad de recuperación y recomiendan mirar únicamente la evolución del PBI (que continuaría en baja en el segundo trimestre del año) para tener una idea de la situación en la actividad económica.

Erróneamente un diario había publicado el lunes que en junio pasado, y comparando con igual mes de 2001, se había registrado un crecimiento en la industria. En esta comparación, la industria continúa mostrando una caída cercana a 10%; y para que estos pronósticos se puedan cumplir la actividad manufacturera debería haber crecido más de 20%; lo que es directamente imposible.

Según la mayoría de los economistas privados, para que técnicamente se pueda asegurar que culminó un proceso recesivo se deben cumplir al mismo tiempo por lo menos tres condiciones.
En primer lugar, deberían registrarse dos trimestres consecutivos de crecimiento en la industria en cuanto a su medición mensual consecutiva y desestacionalizada. Si bien se daría un crecimiento entre el segundo y el primer trimestre de 2002, debería registrarse también un alza entre el tercer y el cuarto trimestre de este año; siempre en la medición desestacionalizada.

Los privados tienen además diferencias claras frente a los números que muestra el EMI.

Según los cálculos de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), entre abril y mayo no hubo crecimiento en la actividad manufacturera sino caídas desestacionalizadas.

•Condición

Según la visión de Abel Viglione (el economista que dentro de FIEL tiene la responsabilidad de calcular la evolución mensual de la industria), también debería registrarse un crecimiento interanual en por lo menos dos trimestres consecutivos aunque sea en la medición con estacionalidad para que se pueda determinar el fin de una recesión. Esta condición no sería cumplida por el oficial EMI, ya que entre el segundo trimestre de 2002 y el mismo período de 2001 se habría registrado una baja cercana a 12%. Ricardo Teller, responsable de la medi ción del Indice de Producción Industrial que elabora mensualmente el Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), habla de la necesidad de tomar en cuenta las dos mediciones (la interanual y la mensual consecutiva) para definir una salida de la recesión.

•Mediciones

Otros economistas son más estrictos en cuanto a las exigencias para confirmar la terminación de un proceso depresivo. El ex viceministro de Economía Daniel Artana, afirma que para poder avanzar en esta afirmación, no sólo se tiene que tener en cuenta la situación de la industria sino que también debería haber una evolución positiva en la medición del PBI. Para Artana, también economista de FIEL, la industria sólo mide 30% de la situación de la actividad, mientras que el PBI tiene en cuenta además a sectores como la construcción, el campo y los servicios. Según Artana, todos estos rubros están «planchados o en caída».

En el mismo sentido, Teller reclama que para que se pueda determinar la salida de la recesión se tenga en cuenta que también haya una evolución favorable en la medición de la inversión; variable que está aún muy lejos de mostrar reacciones alcistas. En el primer trimestre del año la inversión cayó 46,1% contra el mismo período de 2001.

En sintonía con Artana y Teller habló ayer Carlos Melconian. Este recomendó «prudencia» al gobierno en el momento de anunciar el aumento en la producción, y consideró que esta mejora podría ser «una variante por cuestiones particulares del que saliendo del uno a uno ahora tiene una ventaja competitiva para producir con un dólar a 3,6 pesos», lo que podría determinar que en realidad se trata de «un veranito puntual de algunos sectores». Melconian afirmó que en realidad la variable para asegurar que hay crecimiento efectivo es analizar si efectivamente hay aumento en los ingresos de capitales de inversión, lo que no se estaría dando actualmente.

En realidad lo que para los hombres de Economía se llama reactivación, se trata de algunos rubros industriales concretos a los que la devaluación benefició de manera directa y que no necesitan del crédito financiero para poder mostrar resultados positivos. Es el caso de la siderurgia y de algunas empresas de alimentos, financiadas desde sus casas matrices.

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