Las filtraciones de este plan causaron gran malestar entre el personal de carrera del ministerio, ya que ve en esta maniobra una forma de perjudicar a empleados eficientes para beneficiar sólo la «caja» de alguna organización política bonaerense. Pero, más que un problema sindical, lo que se advierte es una intencionalidad política típica del peronismo, partido del que se nutrió Lavagna.