Ya es habitual que el Estado afronte una ola de demandas por el default, la pesificación y otras de las tantas violaciones a la propiedad privada ocurridas en los últimos tres años. Pero sin dudas no lo es que haya demandas basadas en efectos como aflicción o impotencia que generó alguna medida oficial. Este es el caso que está en manos de la jueza en lo Contencioso Administrativo Claudia Rodríguez Vidal, por las mortificaciones que produjo la denominada «ley de déficit cero» lanzada por Domingo Cavallo a mediados de 2001.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El reclamo por daño moral lo promovió Nazareno Peppe, quien sostuvo que esa ley le ocasionó «un profundo pesar, aflicción, desprotección, destemplanza, turbación emocional e impotencia». La norma establecía que cuando los recursos presupuestarios fueren insuficientes, se podría, en situación de emergencia, reducir sueldos, jubilaciones y pensiones, sin que se pudieran alegar derechos adquiridos en su contra. En la presentación dijo que con la «ley de déficit cero», desconocía lo que iba a cobrar, lo que le provocaba «zozobra emocional». Informate más
Dejá tu comentario